jueves, 25 de febrero de 2016

Desalentando a Nuestros Hijos (Parte #2)



En Colosenses 3, el apóstol Pablo presenta una lista de personas con sus deberes: Esposas (vs. 18), Maridos (vs. 19), Hijos (vs. 20), Padres (vs. 21), y Siervos (vs. 22). Cada posición viene con una responsabilidad importante. Quisiera poner atención al vs. 21 que habla a los padres. Mira a lo que dice:

“Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.” – Colosenses 3:21

Es interesante que el consejo que da a los padres no es entregarle dinero, darle una buena educación, enseñarles jugar algún deportes o llevarlos a otras partes del mundo, sino de no exasperarles (lastimarles, irritarles, enfurecerles) o se desalentarán. Como padres, es fácil hablarles o tratarles de cierta manera que les puede desalentar (quitar el ánimo) en vez de alentarles (dar ánimo, aliento, esfuerzo y vigor). Quiero presentar algunas maneras que nosotros como padres podemos desalentar a nuestros… y lamento decir que soy más culpable de lo que puedo admitir. La razón que lo presento no es para que uno se siente culpable sino para que tengamos cuidado de no repetirlo.

1.    Protección Excesiva. 
2.    Favoritismo. 
3.    No Expresar Gratitud ni Importancia. 
4.    No Tomar Tiempo con Ellos. 
5.    Poner Metas Inalcanzables.


6.    Falta de Afecto.
Es interesante que los padres esperan 9 meses para que el bebé entre en el mundo pero después no toman tiempo para mostrarles afecto cuando ya están en el mundo. Nuestros hijos desean ser amados por sus papás. Los padres deben frecuentemente mostrar y decir que aman a sus hijos.

7.    Nada de Reglas.
Hemos mencionado (punto 1) que demasiadas reglas puede frustrar a un chico, pero no debemos ir al otro extremo y no tener nada de reglas.
Los padres (especialmente los cristianos) deben decir a sus hijos que tienen que obedecer, respetar, llegar a tiempo, ir a la iglesia, salir con cualquier persona o hacer cualquier cosa.
Tiene que haber disciplina. Y tenemos que ser constantes en la disciplina y no ser cambiantes.

8.    Actitud Criticona.
Cuando los padres ponen más énfasis en lo negativo que en lo positivo, desalentarán a sus hijos.
Te pregunto, ¿puedes ver lo positivo de lo que ha hecho tu hijo o ves cómo pudo haberlo hecho mejor? Claro que deseamos que nuestros hijos hagan bien, pero si siempre les estamos diciendo, “pudiste hacerlo mejor” y nunca alabamos lo que ha hecho bien, estamos desalentándoles.

9.    Negligencia.
Cuando los padres ignoran a sus hijos (tiempo, amor, palabras, etc.), la interpretación a los hijos es: “no me importa que hayas nacido”.  
Negligencia es: descuido u omisión. Y cuando los padres no cuidan a sus hijos (su apariencia, la disciplina, sus emociones, sus actitudes, etc.), es como si no importará que tienen hijos.

10.Palabras Hirientes.
Sería una buena regla tratar a tus hijos como tratarías a un visitante. Cuando llega un visitante a tu casa, no le vas a gritar, eres amable al visitante, le tratas con respeto, etc.
Las palabras de los padres hacia sus hijos son muy impactantes, tanto para bien como para el mal. Decir que tu hijo es un tonto, es feo, que no puede hacer algo bien, que nunca será como alguien más, etc., puede afectar a tu hijo por el resto de su vida. Debemos entender que las palabras son muy, muy poderosas.


Para concluir, quiero usar Salmo 127:3-5 – “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.” Sabes que tus hijos son una bendición, un regalo de Dios. Los tienes solo por un tiempo, entonces ámalos, cuídalos e invierte tiempo con ellos. Cada padre cristiano debe hacer todo posible para animar a sus hijos y no desalentarlos.


Para Servir,

 Jeffrey Bush
www.evangelismomundial.com


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