Personas o Edificios
En varias oportunidades he tenido el privilegio de tener parte en construir para el comienzo o crecimiento de una iglesia. Mirando atrás, me doy cuenta que muchas veces estuve tan consumido con el dinero, materiales, tiempo o construcción de un edificio, que mis ojos fueron desviados de lo que era más importante, las personas que iban a entrar y usar el edificio. Mi intención en esta sección es animar a mis hermanos a que tengan cuidado de no caer en el mismo error mío. He tenido el privilegio de viajar y predicar en otras iglesias y lamentablemente puedo decir que muchas veces he codiciado en mi corazón lo lindo que era un edificio. He tenido los pensamientos, “me encantaría construir un templo así” o “nuestras iglesias necesitan un edificio con aulas y capacidades como las que tienen ellos”. En varias oportunidades tengo que admitir que Dios me tuvo que despertar de estos pensamientos equivocados. No estoy diciendo por nada que tener un edificio lindo y presentabl...