jueves, 29 de mayo de 2014

¿Qué tipo de Saúl eres?



En la Biblia encontramos un tipo de Saúl del Antiguo Testamento y otro del Nuevo Testamento. Del AT era el primer rey de Israel y del NT era el apóstol Pablo. Ambos eran llamados por Dios, tuvieron mucha influencia y un sucesor. Veremos cómo cada Saúl trató a su sucesor y también ideas de cómo ayudar a nuestros sucesores o posibles líderes.


I.               ¿Cómo trató cada Saúl a su Sucesor?

Del AT tuvo a David como su sucesor y del NT tuvo a Timoteo, Tito y a otros. Del AT sabía que David iba a ser el siguiente líder, entonces le buscó para matarlo en vez de ayudarlo. Del NT tuvo a Timoteo y a Tito como sus sucesores, les ayudó, animó y les preparó para el ministerio.

La pregunta para nosotros es, ¿buscamos ayudar a los que van a ser los siguientes líderes o les tenemos miedo de que nos desplazarán? ¿Les damos las herramientas para que puedan hacer bien en el ministerio o les dejamos solos y sin ayuda? Es triste, pero la mayoría de líderes tratan mal a sus sucesores. El tipo de Saúl del NT supo que Timoteo era un hombre capaz y pudo hacer mucho, entonces le llevó con él (Hechos 16:1-3) – y así debe ser la actitud de cada líder, buscando, llevando y ayudando a los futuros líderes. Mientras que el Saúl del AT arrojó una lanza a su sucesor (I Samuel 18:11; 19:10), el Saúl del NT dio consejo y ayuda.


II.              ¿Cómo ayudar a nuestros Sucesores o posibles Líderes?

A.    Levantar a los nuevos líderes en público – en la iglesia, enfrente de sus amigos, enfrente de su familia, enfrente de otros pastores, enfrente de su clase o ministerio. Hablar bien de ellos en público, darles oportunidades de ser reconocidos por su trabajo y hacer lo necesario para que sean honrados en público.

B.    Levantar  a los nuevos líderes en privado – orar por ellos, escribirles cartas personales, hablarles de cómo pueden mejorar y animarles personalmente.

C.     Ayudarles a estar  preparados  para ser exitosos – darles lecciones para usar, ayudarles a aprender a  cómo enseñar a otros correctamente, ayudarles  a conseguir materiales para estudiar y tener a su disposición. 

Cristo nos ha equipado a nosotros (Mateo 16:19) y nosotros debemos equipar a otros.

Que nosotros aprendamos a ser como el Saúl del NT y no el Saúl del AT, a preparar y equipar a mas líderes.


Para Servir,

Jeffrey Bush

jueves, 22 de mayo de 2014

Cena del Señor



La cena del Señor es algo muy lindo para la iglesia del Señor, pero a veces es algo confundido. He hablado con personas que piensan que la cena del Señor les hará mas santos  o les purificara  en alguna manera. Hay personas que son muy fieles a  los momentos que se celebra la cena del Señor pero no lo ven tan necesario ir a las reuniones “normales” en la iglesia. Algunos celebran la cena del Señor cada domingo, otros una vez por mes, otros cada día y aun otros tres o cuatro veces por año. Aunque hay muchas opiniones del cuándo hacerlo, la Biblia no nos indica. I Corintios 11:26 nos enseña “todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa”. No creo que es tan importante hablar de cuándo una iglesia lo debe celebrar sino lo que es la cena del Señor. 

La Cena del Señor se encuentra en Mateo 26:17-20, Marcos 14:12-26, Lucas 22:7-20, y I Corintios 11:23-26

La cena del Señor es una de las dos ordenanzas (no un sacramento – algo que uno tiene que hacer para ser salvo o ser mas santo) para la iglesia neotestamentaria (la otra siendo el bautismo). Unas referencias en I Corintios 11 que nos indican que la cena del Señor era para la iglesia y no para cualquier persona son:
Vs. 17 - "os congregáis"
Vs. 18 - "Cuando os reunís como iglesia"
Vs. 20 - "Cuando, pues, os reunís vosotros"
Vs. 22 - "¿No tenéis casas…o menospreciáis la iglesia de Dios?
Vs. 33 - "Cuando os reunís a comer"
Vs. 34 - "reunáis"


Bueno, regresando al tema de la cena del Señor, vemos algunos principios importantes sobre la cena:

1.     Los Requisitos de la Cena del Señor – vs. 17, 18, 20, 22, 22, 33, 34.  Es para los salvos y bautizados (pues un miembro de la iglesia es un salvo y bautizado y que está de acuerdo con cumplir la Gran Comisión).

2.     La Reflexión de la Cena del Señor – vs. 27-32.  Reflexionar sobre tu vida, si estás andando como un creyente debe de andar. Es un tiempo para examinarse a uno mismo.

3.     El Recuerdo de la Cena del Señor – recordar:
A.    Su Muerte
B.    Su Pronta Venida

4.     El Renovar nuestras acciones – ya que recordamos y reflexionamos, debemos reponer las ganas, el amor, los deseos de compartir el Evangelio y vivir por Él que murió por nosotros.

                       
La cena del Señor es un tiempo hermoso para los hijos de Dios, pero es mucho mejor cuando tenemos una comprensión de lo que es la cena del Señor. Espero que estos breves pensamientos puedan ser de ánimo y ayuda en la celebración de la cena del Señor.


Para Servir,

Jeffrey Bush

jueves, 15 de mayo de 2014

Creciendo en el Invierno



Cada iglesia tiene tiempos altos de crecimiento y bendición y otros tiempos que no son de tanta emoción. Cuando yo servía como misionero en Argentina, la primavera y otoño eran momentos hermosos y de mucha actividad y emoción. En esos tiempos tuvimos más visitantes, un ánimo entre la congregación, días de lindo clima y mucho movimiento en la iglesia. Como esperábamos con ansiedad el tiempo de otoño y primavera, pero había otro tiempo no tan esperado, el invierno. El invierno era un tiempo donde no había tantos visitantes, no habia tantas actividades y tampoco había muchas ganas de los miembros de la congregación. El invierno era un tiempo donde hacía mucho frio, mas oscuridad (pues bajaba el sol a las 5 de la tarde) y menos ganas de trabajar en la iglesia.

Aunque hay momentos altos y otros momentos bajos en el ministerio, es mi creencia que podemos usar los momentos bajos por a nuestro favor. Abajo anote algunas maneras de aprovechar bien los meses del invierno:

1.    Discipulado – tal vez no hay tantas personas con ganas de visitar a la iglesia, pero esto puede ser una linda oportunidad de enfocarse en el discipulado y crecimiento de los miembros de la congregación.

2.    Vigilia de Oración – con Cristo todo podemos hacer y sin Él nada podemos hacer. Santiago 4 enseña que no tenemos porque no pedimos. Una vigilia de oración no tiene que ser toda la noche, aunque también puede ser, pero otras opciones son: durante y después de una reunión, un sábado en la mañana, etc. Una vigilia de oración puede enfocarse sobre una necesidad específica que tiene la iglesia o puede ser acerca de necesidades generales y varias. Una linda oportunidad de que la iglesia se una para pedir la ayuda de Dios en sus vidas y en su congregación.

3.    Conferencias para el crecimiento espiritual de los miembros.

4.    Memorización de la Biblia – concursos o tareas para que los miembros de la iglesia memoricen mas de la Biblia.

5.    Series y estudios sobre doctrinas de la Biblia – siendo que el invierno consiste más en “la familia” (gente de la congregación), puede ser una buena oportunidad de profundizar sus creencias en doctrinas Bíblicas.

6.    Concursos, competiciones entre clases de escuela dominical, hombres y mujeres, u otros grupos.

Por su puesto que se puede hacer cada uno estas cosas mencionadas arriba en cualquier momento, y seguro que podrás agregar mucho más, pero aprovechando el invierno será mucho mejor que simplemente dejando pasar el invierno.


Para Servir,

Jeffrey Bush