jueves, 10 de marzo de 2016

Mi Deseo es Ser Como… (Parte #2)

Mi Deseo es Ser Como…
Jeffrey Bush



1.    Lleno del Espíritu Santo y con la mano de Dios sobre mi vida como tuvo Elías, Eliseo y Juan el Bautista
2.    Manso como Moisés
3.    Hablar valerosamente y con denuedo, sin miedo como Pedro, Juan y Pablo
4.    Paciente, esperando en Dios como Job
5.    Amar almas como mi Salvador
6.    Consolador y Animador como Bernabé 
7.    Tener Deseo, Hambre y Sed para conocer a Dios como Moisés, David y Pablo



8.    Prudente como David y Salomón
“es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras” – I Samuel 16:18
“Y salía David a dondequiera que Saúl le enviaba, y se portaba prudentemente. Y lo puso Saúl sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Saúl.” I Samuel 18:5
“Y David se conducía prudentemente en todos sus asuntos, y Jehová estaba con él” I Samuel 18:14
“Y viendo Saúl que se portaba tan prudentemente, tenía temor de él.” I Samuel 18:15
Es importante para cualquier persona saber cómo hablar, cuándo hablar y cómo portarse, pero es de suma importancia para el obrero de Dios saberlo. En la vida de David, Saúl (su enemigo), Jonatán (su amigo) y el pueblo (todos) vio que David era un hombre prudente.
En 1 Reyes 4:29, Dios dio a Salomón, hijo de David, sabiduría y prudencia.
Deseo tener prudencia para trabajar con otros, para saber ayudar, predicar y portarme sabiamente en cada situación.

9.    Una vida de oración como Elías
“Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” – Santiago 5:17-18
Jonathan Edwards era un misionero a los indios nativos de EEUU en los 1800’s. Murió con 29 años de edad, pero vivió una vida montando caballo de una tribu a otra predicándoles el Evangelio.  Leí que en uno de sus viajes estuvo en las afueras de una tribu y que se iba a descansar antes de entrar el siguiente día. Las autoridades de la tribu mandaron guerreros para encontrar y matar a Jonathan. Cuentan que estuvieron mirando al misionero para matarlo cuando el misionero arrodillado orando en ese momento una víbora venenosa cruzó las botas del misionero y los guerreros pensaron que seguro la iba a morder y matar. La víbora pasó y no lo tocó. Los guerreros se regresaron para contarlo al casique y estaban tan impactados que el siguiente día invitaron a Jonathan hablarles y todos aceptaron al Evangelio.
Hudson Taylor, misionero a China, dijo que él pudo mover a los hombres por medio de la oración – él ora y Dios obra en corazones.
Oración es la manera que nos comunicamos con Dios. Personalmente estoy en tanta necesidad de la ayuda, fuerza, y sabiduría… y Dios posee todo. No tenemos porque no pedimos (Santiago 4:2).
Puedo pedir a Dios o intentarlo solo… pidiendo Su ayuda será mucho mejor!

10. Sabio como Salomón
“Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar.” – I Reyes 4:29
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” – Santiago 1:5
Deseo tener sabiduría para cada situación y sabiduría que viene de Dios y no de los hombres.

11. Leal a mis amigos como Jonatán era a David
“el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo.” – I Samuel 18:1
Tenemos muchos conocidos en la vida, pero pocos amigos verdaderos. Dios me ha hecho un hombre rico porque tengo muchos amigos; y deseo ser leal a mis amigos.

12. Hombre de Paz como Salomón
“y tuvo paz por todos lados alrededor” – I Reyes 4:24
“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” – Mateo 5:9
Romanos 12:18 dice, “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.”
Estoy tentado pelear o discutir sobre cosas que francamente no son tan importantes. Salomón no era un hombre débil y cuando era necesario, supo con juzgar, corregir y aconsejar, pero era conocido como un hombre de paz… Dios le había dado paz con todos. Y deseo ser un hombre de paz también.

13. Favor de Dios como fue obvio en la vida José
En Génesis 39 vemos que Dios está con José y encontró favor con Potifar (vs. 3-4) y todos de la casa de Potifar vieron que Dios estuvo bendiciendo por su causa (vs. 5). Tuvo favor en los ojos de otros (vs. 6). En vs. 21 vemos que era Dios que le dio favor y le seguía dando favor.
Dios puede mover corazones, abrir puertas y tiene el corazón del rey en sus manos. Y Dios puede dar favor a uno en los ojos de muchos. Deseo que Dios me abra puertas y me dé favor para con Él y para con los hombres.

14. Íntegro como David y Job
Job retuvo su integridad aun después de que el Diablo le tentó e hizo mucho mal (Job 2:3). Su esposa supo que Job guardó su integridad aun en los momentos más difíciles. Él mismo dijo que “hasta que muera, no quitaré de mí mi integridad” (Job 27:5).
David dijo que él andaba en integridad (Salmo 26:1,11; 41:12; 101:2).
La integridad es quien verdadero somos. Es hacer lo correcto no importa si otros están mirando o no.
Deseo andar en integridad todos los días de mi vida.


Para Servir,

 Jeffrey Bush
www.evangelismomundial.com 

jueves, 3 de marzo de 2016

Mi Deseo es Ser Como… (Parte #1)

Mi Deseo es Ser Como…
Jeffrey Bush



1.     Lleno del Espíritu Santo y con la mano de Dios sobre mi vida como tuvo Elías, Eliseo y Juan el Bautista
Obviamente Elías, Eliseo y Juan el Bautista eran hombres especiales, profetas de Dios. Pero deseo tener la presencia y mano de Dios sobre mi vida como ellos. Deseo que Dios me use como Su instrumento como hizo con estos hombres. Lo que me impresiona tanto es que Dios habló y estos hombres cumplieron. Dios tuvo acceso 100% a sus vidas, pudo contar con ellos, supo que cuando nadie más hacía bien, estos hombres iban a seguirle fiel.
Lucas 1:17 – cuando hablaba de Juan el Bautista, la Biblia dice, “E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías”. Hubo algo especial de Elías… y era lo que Juan el Bautista iba a tener también.
“Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista” – Mateo 11:11; Lucas 7:28
Deseo ser fiel que otros pueden saber que hubo un hombre de Dios entre ellos (Ezequiel 2:5; 33:33).

2.     Manso como Moisés
“Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” – Números 12:3
“Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” – Mateo 5:5
Manso no es debilidad, sino tranquilidad. Una persona que controla su espíritu (Proverbios 16:32), una persona que depende en Dios y no su propia fuerza o conocimiento.
Moisés era un muy buen líder, tuvo una relación especial con Dios, aprendió delegar, supo hablar con la gente y no tuvo temor frente Faraón, pero con todas sus buenas características seguía siendo manso.
Es la mansedumbre que puede traer de nuevo a uno que estába alejado de Dios (II Timoteo 2:24-26).
Alguien dijo que la mansedumbre es fuerza bajo control. No es que el manso no tiene fuerza sino que sabe controlarla. 

3.     Hablar valerosamente y con denuedo, sin miedo como Pedro, Juan y Pablo
Denuedo significa esfuerzo, valor, e intrepidez.
En Hechos 4:13 y 31 hablaron con denuedo y en 4:29 oraron que Dios les dé denuedo.
“había hablado valerosamente en el nombre de Jesús” – Hechos 9:27
“hablaba denodadamente en el nombre del Señor” – Hechos 9:29
Lo mismo en Hechos 13:46; 14:3; 18:26; Efesios 6:19, 20; 1 Tes. 2:2.
Deseo tener valor para hablar de Cristo, para decir la verdad a los cristianos y de pararme siempre por lo correcto.
4.     Paciente, esperando en Dios como Job
“Habéis oído de la paciencia de Job” – Santiago 5:11
Job tuvo paciencia hasta el punto de que cuando Dios permitió que sufriese, igual no pecó (Job 2:10).
Paciencia no es mi fuerte, como me imagino no es de muchas personas, pero lo necesitaremos en el ministerio si deseamos continuar por mucho tiempo.
Como cristianos, corramos la carrera de vida con paciencia (Hebreos 12:1-2). La carrera es larga y con obstáculos… y para seguir corriendo necesitarás paciencia.

5.     Amar almas como mi Salvador
“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” – Lucas 19:10
Todo el capítulo de Lucas 15 es sobre los perdidos (oveja perdida, moneda perdida, e hijo perdido) y contaba el gozo en el cielo cuando un perdido era encontrado.
Cristo entró en la casa de Zaqueo y Mateo, comió con publicanos y tuvo compasión por los perdidos.
Como embajador de Cristo, deseo tener su corazón de amar a las almas perdidas.
Deseo tener compasión como tuvo mi Salvador y ver la necesidad verdadera – no que necesitan comida, dinero, etc., sino que necesitan a mi Cristo.

6.     Consolador y Animador como Bernabé
“Bernabé (que traducido es, Hijo de consolación)” – Hechos 4:36
“Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas” – Hechos 9:31
Bernabé animaba y ayudaba a toda persona con quien se contactaba. Era líder en la iglesia de Jerusalén y Antioquía (siendo de ayuda a todos), fue enviado para ayudar a nuevos creyentes, restauró a personas (Juan Marcos), enseñó y mejoró a otros (Pablo cuando no era aceptado por otros y después llega a ser aceptado y respetado por muchos). Bernabé no se preocupaba de ser el #1, simplemente era un siervo que animaba y ayudaba a todos.

7.     Tener Deseo, Hambre y Sed para conocer a Dios como Moisés, David y Pablo
Moisés, hablando a Dios en Éxodo 33:15, dijo: “Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.”
Mira al corazón y actitud del Salmista:
Salmo 42:1-2 – “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,  Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”
Salmo 63:1 – “Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas”
Salmo 84:2 – “Anhela mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová; Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.”
El deseo de Pablo en Filipenses 3:10 era “a fin de conocerle”.
En el sermón del monte, Cristo dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia” y concluyó con la promesa que tales personas que tienen hambre y sed de justica, “serán saciados.” – Mateo 5:6.


... Los puntos 8 a 14 estarán en el siguiente blog ... 

Para Servir,

 Jeffrey Bush
www.evangelismomundial.com

jueves, 25 de febrero de 2016

Desalentando a Nuestros Hijos (Parte #2)



En Colosenses 3, el apóstol Pablo presenta una lista de personas con sus deberes: Esposas (vs. 18), Maridos (vs. 19), Hijos (vs. 20), Padres (vs. 21), y Siervos (vs. 22). Cada posición viene con una responsabilidad importante. Quisiera poner atención al vs. 21 que habla a los padres. Mira a lo que dice:

“Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.” – Colosenses 3:21

Es interesante que el consejo que da a los padres no es entregarle dinero, darle una buena educación, enseñarles jugar algún deportes o llevarlos a otras partes del mundo, sino de no exasperarles (lastimarles, irritarles, enfurecerles) o se desalentarán. Como padres, es fácil hablarles o tratarles de cierta manera que les puede desalentar (quitar el ánimo) en vez de alentarles (dar ánimo, aliento, esfuerzo y vigor). Quiero presentar algunas maneras que nosotros como padres podemos desalentar a nuestros… y lamento decir que soy más culpable de lo que puedo admitir. La razón que lo presento no es para que uno se siente culpable sino para que tengamos cuidado de no repetirlo.

1.    Protección Excesiva. 
2.    Favoritismo. 
3.    No Expresar Gratitud ni Importancia. 
4.    No Tomar Tiempo con Ellos. 
5.    Poner Metas Inalcanzables.


6.    Falta de Afecto.
Es interesante que los padres esperan 9 meses para que el bebé entre en el mundo pero después no toman tiempo para mostrarles afecto cuando ya están en el mundo. Nuestros hijos desean ser amados por sus papás. Los padres deben frecuentemente mostrar y decir que aman a sus hijos.

7.    Nada de Reglas.
Hemos mencionado (punto 1) que demasiadas reglas puede frustrar a un chico, pero no debemos ir al otro extremo y no tener nada de reglas.
Los padres (especialmente los cristianos) deben decir a sus hijos que tienen que obedecer, respetar, llegar a tiempo, ir a la iglesia, salir con cualquier persona o hacer cualquier cosa.
Tiene que haber disciplina. Y tenemos que ser constantes en la disciplina y no ser cambiantes.

8.    Actitud Criticona.
Cuando los padres ponen más énfasis en lo negativo que en lo positivo, desalentarán a sus hijos.
Te pregunto, ¿puedes ver lo positivo de lo que ha hecho tu hijo o ves cómo pudo haberlo hecho mejor? Claro que deseamos que nuestros hijos hagan bien, pero si siempre les estamos diciendo, “pudiste hacerlo mejor” y nunca alabamos lo que ha hecho bien, estamos desalentándoles.

9.    Negligencia.
Cuando los padres ignoran a sus hijos (tiempo, amor, palabras, etc.), la interpretación a los hijos es: “no me importa que hayas nacido”.  
Negligencia es: descuido u omisión. Y cuando los padres no cuidan a sus hijos (su apariencia, la disciplina, sus emociones, sus actitudes, etc.), es como si no importará que tienen hijos.

10.Palabras Hirientes.
Sería una buena regla tratar a tus hijos como tratarías a un visitante. Cuando llega un visitante a tu casa, no le vas a gritar, eres amable al visitante, le tratas con respeto, etc.
Las palabras de los padres hacia sus hijos son muy impactantes, tanto para bien como para el mal. Decir que tu hijo es un tonto, es feo, que no puede hacer algo bien, que nunca será como alguien más, etc., puede afectar a tu hijo por el resto de su vida. Debemos entender que las palabras son muy, muy poderosas.


Para concluir, quiero usar Salmo 127:3-5 – “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.” Sabes que tus hijos son una bendición, un regalo de Dios. Los tienes solo por un tiempo, entonces ámalos, cuídalos e invierte tiempo con ellos. Cada padre cristiano debe hacer todo posible para animar a sus hijos y no desalentarlos.


Para Servir,

 Jeffrey Bush
www.evangelismomundial.com