jueves, 16 de abril de 2015

Consejos en Eclesiastés #2 de 2


En mis devocionales estuve leyendo el libro de Eclesiastés y descubrí mucha ayuda práctica tanto para mí como para otros. El libro fue escrito por Salomón y aunque apunta específicamente a que la vida es vacía sin Dios, el escritor esparce bocaditos de consejos prácticos. 
Comenzando en el capítulo 5, compartiré unos consejos prácticos del libro de Eclesiastés (dividido en dos partes).

Ahora continuamos con segunda parte de esta lección.... 


Sabiduría es mejor que la fuerza y las armas de guerra
9:16,18 – “Entonces dije yo: Mejor es la sabiduría que la fuerza, aunque la ciencia del pobre sea menospreciada, y no sean escuchadas sus palabras.
Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.”
Uno podría pensar que si tiene mucha fuerza o muchas armas le haría intocable, pero la Biblia dice que la sabiduría es mucho mejor que la fuerza y armas.
La sabiduría es mejor que las piedras preciosas (Prov. 8:11) y que el oro precioso (Prov. 16:16).


Un hacha afilada es mejor que la fuerza bruta
10:10 – “Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir.”
La fuerza te ayuda, pero usar la mente es mejor que usar los músculos. Es bueno trabajar y usar la fuerza, pero si se toma un momento para afilar el hacha, se puede salvar tu energía.
En la vida, se puede seguir intentando e insistiendo para lograr algo, pero si se toma un momento para usar la sabiduría, se podrá hacer más. Hay libros, lugares de estudio, amigos y muchas cosas que podrían ayudar para que uno puede progresar sin tener que lastimarse.
Usando la sabiduría es mejor que la fuerza bruta.


Tus palabras en secreto serán llevadas y compartidas con otros
10:20 – “Ni aun en tu pensamiento digas mal del rey, ni en lo secreto de tu cámara digas mal del rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.”
No hables mal de uno en tu cuarto (lugar personal y de privacidad) ni en tus pensamientos porque un pajarito lo llevará y lo compartirá.


Recibirás mucho más de lo que siembras
11:1 – “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.”
El pan, o la semilla usada para producir el pan, echada sobre el campo cubierto de aguas en tiempo de las lluvias, resultará en mucho fruto. Y cuando sembramos bien en la vida (ayudando a otros, consolando, dando compartiendo, etc.), recibiremos mucho más de lo que hemos sembrado.


Una Juventud de Lleno de Gozo
11:9 – “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.”
Es una mentira inventada por el Diablo que el joven Cristiano no puede gozarse en la vida. El joven Cristiano puede disfrutar más de la vida que el joven que no conoce a Cristo. El joven Cristiano se debe regocijar, alegrar, y caminar en los caminos de su corazón, haciendo lo que es bueno a sus ojos… pero debe entender que Dios es el juez y traerá todo al juicio.
El gozo verdadero está en la presencia de Dios (Salmo 16:11).
Es mi fuerte creencia que el gozo es cuando uno se puede despertar en la mañana y no tener remordimiento por lo que hizo la noche anterior – y eso no es posible si se hace lo que dice el diablo. El joven Cristiano puede tener una juventud, una vida, llena de gozo.


Usa tu Juventud para el Señor
12:1 – “Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento”
El mundo está de pie en muchos aspectos por causa de la juventud. Son ellos los que juegan los deportes, los que actúan en las películas, los que formar los ejércitos de cada país

Es en la juventud donde se toman las decisiones que afectarán el resto de la vida para bien o para mal  (con quién se casará, en que trabajará, dónde vivirá, etc.).

El Diablo, sabiendo del poder, influencia y fuerza de la juventud, intenta distraer a la juventud del camino y la obra de Dios. En este pasaje, el Rey Salomón habla con la autoridad de que la juventud debe acordarse de su creador en su juventud, y no esperar.
Usar los años de tu juventud no es una pérdida de tiempo, es una inversión sabia.
En Proverbios 8:17, la sabiduría dice, “Yo amo a los que me aman,y me hallan los que temprano me buscan.” Busca tu juventud ahora y no tendrás remordimiento por hacerlo.


Conclusión de todo (libro y vida)
12:13 – “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.”
Después que Salomón nos habla durante de todo el libro sobre la vida que es vanidad (vacía), da una conclusión clara y extremamente importante: temer a Dios y guarda Sus mandamientos. Al final de esta vida, no tendrá importancia lo que pensábamos que lo era (dinero, popularidad, posesiones, etc.), entonces debemos asegurarnos que estemos enfocados en lo más importante.



Para Servir,

 Jeffrey Bush
www.evangelismomundial.com

jueves, 9 de abril de 2015

Consejos en Eclesiastés #1 de 2


En mis devocionales estuve leyendo el libro de Eclesiastés y descubrí mucha ayuda práctica tanto para mí como para otros. El libro fue escrito por Salomón y aunque apunta específicamente a que la vida es vacía sin Dios, el escritor esparce bocaditos de consejos prácticos.
Comenzando en el capítulo 5, compartiré unos consejos prácticos del libro de Eclesiastés (dividido en dos partes).

Acércate más para oír que para ofrecer

5:1 – “Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal.”
Cuántas veces queremos ofrecer nuestra opinión, dinero o esfuerza cuando debemos escuchar.


No te des prisa con tu boca

5:2 – “No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.”
Los amigos de Job eran rápidos en dar sus opiniones acerca del problema… pero antes que hablemos mal de los amigos de Job, fijate cuantas veces hablamos nosotros sin acercarnos para oir. Nos haría bien a todos escuchar el doble (por lo menos) de lo que hablamos. Escucha a otros, escucha a Dios, acércate para oír… sin hablar, ofrecer o hacer otras acciones.
Santiago 1:19 – “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”
Nos metemos en problemas cuando abrimos rápidos nuestras bocas.


Sé trabajador  

5:12 – “Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.”
El sueño es pesado para el hombre que tiene muchas riquezas pero es dulce para el hombre que trabaja.


No hables mal de otros  
No escuches todo lo que se dice que ti pues alguien te podría dañar, recuerda que en algún momento tú también hablaste mal de otros

7:22-23 – “porque tu corazón sabe que tú también dijiste mal de otros muchas veces. Todas estas cosas probé con sabiduría, diciendo: Seré sabio; pero la sabiduría se alejó de mí.”
A.   No escuches todo lo que se dice de ti. Ignóralo, deséchalo, no lo pienses… te desanimará, te ofenderá, te provocará odio o amargura.
B.   Recuerda que como persona eres un crítico (entiende que si estarás criticado en un momento u otro) por lo tanto no estas libre de culpa. Entonces decide que no vas a criticar más a otros, y recibe como pago la crítica de otros… aunque duela.


Escapa del Adulterio.

7:26 – “Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, y sus manos ligaduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso.”
El adulterio ha destruido a muchas personas fuertes y a personas que desean servir a Dios. Nadie quiere destruir su vida, pero lamentablemente sucede aunque no lo queramos. Salomón nos indica que la manera de escapar del adulterio, lo cual es más amargo que la muerte, es agradar a Dios, quedándote cerca de él. (También Proverbios 22:14).


Mientras este vivo tienes Esperanza
9:4 – “Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto.”
El león es mucho más fuerte que el perro, pero el perro vivo es mejor que el león muerto – porque el muerto no puede hacer nada.
A veces nos desanimamos y nos ponemos mal, pensando que jamás saldremos de una situación (ya sea un problema económico, con una persona, de salud, trabajo, etc.), pero mientras que uno esté vivo, hay esperanza. Una vez que uno muere, nada puede ser cambiado, pero mientras que está vivo se pueden cambiar las cosas/situaciones y mejorar. Ten una buena actitud, porque mientras que hay vida, hay esperanza.


Sea lo que haces, hazlo con toda tu fuerza.
9:10 – “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.”
En vez de hacer algo solo para cumplir (como trabajador, como Cristiano, como papá/mamá, como marido/esposa, etc.), se debe hacer con toda las fuerzas.
Colosenses 3:23 – “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”



Para Servir,

 Jeffrey Bush

jueves, 2 de abril de 2015

Tiempo en el Desierto



Cuando escuchamos el nombre de David de la Biblia, normalmente pensamos en su famosa historia cuando venció a Goliat o su horrible pecado con Betsabé. Ambas historias de su vida son interesantes, pero quisiera tratar en este artículo el tiempo entre su llamado a ser rey  y el momento en que tomó el reinó.

David siendo joven cuidaba las ovejas de su padre y un día la sorpresiva visita del profeta Samuel vendría a ser algo inolvidable. Después de entrar, hablar y mirar a todos sus hermanos, mira a David y derrama aceite sobre su cabeza, señalando así que Jehová Dios le había escogido para ser el siguiente rey de Israel. En ese momento, David no lo pudo creer (su familia tampoco), y estuvo en “shock” por un tiempo; pero después de unos días me imagino que el pensamiento de ser rey infló su cabeza de orgullo. Ahora David está soñando en lo que hará cuando llegué al trono. Para David no fue sorpresa cuando el rey Saúl lo llamó para vivir en el palacio y tocar el arpa delante de él, porque Dios, pensaba David, estaba abriéndole las puertas para que muy pronto se convertiría en rey; pero como en una pesadilla, Saúl un día tira una lanza a David para matarle… y de nuevo otra lanza y ahora Saúl está buscando cualquier oportunidad para matarle, pero pronto David escapa por la ventana de su cuarto para escapar y así salvar su vida. Ahora David está viviendo en el desierto y Saúl le está buscando para matar. David se pregunta ¿cómo puedo suceder todo esto…?, “Dios me llamó para ser el rey, y ahora estoy por morir. Tendría yo que ser el rey viviendo en el palacio, comiendo carne en banquetes diarios, y ahora estoy  corriendo como un animal, viviendo en cuevas y comiendo de lo que puedo encontrar de la tierra. No es justo, no sabe Saúl que Dios me llamó a mí. ¿Se habrá olvidado Dios de mí?”

Dios llamó a David, pero también permitió que David corriese por su vida, viviendo en cuevas antes de llegar a ser rey, pero aunque David pensaba que Dios se había olvidado de él o Dios ya no le amaba, era exactamente el opuesto – Dios no se había olvidado de él sino que lo estaba preparando.

Lo que David pensaba que era para destruirle, verdaderamente era para edificarle y enseñarle. Dios estaba enseñando a David como depender y esperar en él, además en cómo ser el futuro rey… Dios estaba moldeando a David exactamente como Él quiso. Era en esos años en el desierto cuando David escribió la mayoría de los Salmos.

Hay muchos momentos cuando sentimos que estamos viviendo en el desierto. Parece que Dios no está o que Dios se olvidó de Su promesa. ¿No era Dios que puso en nuestros corazones el servirle? Pero ¿cómo le podremos servir si estamos con tantos problemas?

Querido amigo, Dios no se olvidó de ti, no se olvidó del deseo que Él mismo puso en tu corazón. Tal vez en estos años (o el tiempo que sea) te has sentido que estás en el desierto, pero debes saber qué es exactamente lo que Él quiere para tu vida. Entonces en vez de llorar, enojarte, amargarte o abandonarlo todo, porque no aceptas el hecho de que Dios puede estar moldeándote y preparándote para algo mucho mejor en el futuro. 


Para Servir,

 Jeffrey Bush