jueves, 17 de enero de 2013

Como Enseñar a tus Hijos a Respetar a la Autoridad



Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.  Efesios 6:1-3

Hoy en día, es muy triste y demasiado común que los niños no tienen nada de respeto para los que son sus mayores o autoridades, como padres, pastor, maestros, etc.  Mi hermana me conto que un niño de 5 años en su iglesia siempre le saca la lengua y le da el “pulgar” por abajo.  Entendemos que los niños se portan como niños porque son niños (I  Cor. 13:11) pero cuando faltan el respeto a un mayor, ya han cruzado la línea.  No sé cuantas veces he escuchado de niños varones….”Y es porque es varón.  Los varones son así.” Ahora que tengo un varón y solo tiene 10 meses ahora mismo, se que los varones tienen mas energía que las nenas y quieren destruir cosas por naturaleza al parecer.  Pero Hudson cuando le digo, “No!” me mira con ojos grandes y saca su mano.  A veces le tengo que decir 3 o 4 veces o pegarle en la mano, pero después sale del sitio y va buscando otra cosa con que jugar.  Ya entiende que no debe jugar con los cables de la computadora y cuando se acerca me mira porque sabe que le voy a retar.  Pienso muchas veces que criar a los hijos es muy similar a entrenar a un perrito.  (Muchas personas enseñan mejor a sus perritos que a sus hijos, y creo que es por eso que la mayoría de esta generación de jóvenes no han dejado de ser “niños” como dice en I Corintios 13:11.   Ahora les dejo unas “pautas” para enseñar a tu hijo a respetar a la autoridad. 

1.    Tu mismo necesitas respetar la autoridad.  Esto es tal vez lo más importante. Indirectamente muchas veces faltamos respeto a la autoridad.  En camino a casa después de ir a la iglesia, si mamá y papá empiezan a hablar de algo que paso en el culto, los niños escuchan y ellos van a pensar menos de su pastor y de su iglesia.  Si la maestra le da una nota al examen de tu hijo y tú no estás de acuerdo y empiezas a decir cosas feas de la maestra….sabes quién está tomando notas? 

2.    Enséñale a ser una persona honesta.  Si le agarras en una mentira, no lo tomes ligeramente.  Es algo grave.  Si un niño de 6 años miente del desastre que hizo en su cuarto, cuando es adolecente te va a mentir de los cigarrillos que probo, y cuando es joven te va a mentir del novio/a que tiene.  Esto es muy importante!  Conozco a un niño de 11 años que cuenta historias de como mato a un oso y lo trajo hasta su casa solo!  Y lo ha contado tantas veces que el mismo ya empezó a creer que sucedió!   Enséñale a ser una persona honesta.   Me acuerdo de una vez cuando la cajera en el supermercado me dio cambio dos veces más de lo que tenia que dar porque los billetes se pegaban y en vez de guardarlo sin decir nada, le devolví el cambio y mientras mis hijas miraban les di un ejemplo mucho más eficaz y de mas valor de lo que hubiera recibido de “cambio”. 

3.    Exija respeto de ellos.  Ellos no deben faltar el respeto a un hermano/a o amigo/a por medio de burlas o hablar mal de ello. 

4.    Respeta a tu hijo.   No digo que deberías hacer todo lo que tu hijo pide (al contrario), pero si le tratas como un animal o el perro de la casa le estas faltando respeto.  Dios te dio ese hijo para que lo ames y cuides.  Veo a niños con el pelo tan atado y la cara tan sucia y corriendo afuera en el frio sin zapatos y mi primer pensamiento es, “Su mama no le cuida.”   Respétale como un ser humano y cuídale.  El otro día cuando lleve a mis hijas al dentista, escuche a una mamá en la sala de espera decir, “Idiota” 5 veces a su hijito.  Creo que no hay nada que me pone tan triste que escuchar a una madre insultar a su hijo, con palabras como “idiota, estúpido, tonto,” etc. 

5.    Reconócelo cuando muestra respeto.  Cuando está contento y agradecido por un regalo que recibió (y más cuando tu sabes que no es algo que le agrada mucho), reconócelo y dale elogios.  Conozco a niños que no respetan a sus abuelos porque la mamá habla mal de la suegra y los niños se dan cuenta. 

6.    Controla lo que están mirando en el televisor.  Sé que muchos van a estar en desacuerdo pero lo voy a decir igual, el programa “Los Simpson” no es nada edificante para los niños.  Los niños de 5 años son espejos de esta cultura de hoy en día. Alguna vez viste a tu hijo hacer o decir algo y pensaste con horror, “De donde aprendió esto?”  no tienes que buscar muy lejos que tu propio living donde está la tele prendida todo del día sin apagar.  Si habría una persona como Homero o Bart en tu barrio no creo que dejarías a tu amigo ser su íntimo amigo, pero dejas a tu hijo mirar todas sus acciones malas y palabras feas o asquerosas por la tele.   Y después dices, “Donde aprendió esta palabra o donde aprendió a tratar a su abuela así?” 

7.    Muéstrate SOPRENDIDA cuando tu hijo le falta respeto a algo o alguien.  He escuchado a madres jóvenes reírse o decir, “Que cosa! Como ya sabe estas palabras!”  Ella se sorprende de sus acciones pero en vez de reaccionar para corregir, solo se ríe y piensa, “Que lindo que es mi hijo.”  Cuando una mamá pone por el Facebook una foto de sus hija de 11 meses sacando todo de los cajones y tirando útiles de cocina por todos lados, porque piensa que es “lindo”, ella no se da cuenta que 1) No es normal que su hija saque todo.  Pero 2) se puede corregir esta acción.

8.    Debe respetar no solo a personas pero también a cosas y a animales.  No permitas que tu hijo/a atormente a un animalito solo por la diversión. Me acuerdo una vez de una niña de 14 anos que atormentaba a un cangrejo en la playa, sacándole las patas uno por uno.  Y me acuerdo pensando, “Si esta niña no respeta a un bichito, no respeta a personas tampoco.”   No dejaría a mis bebes con ella. Debe respetar a sus propias pertenencias, ensénale de chiquito a cuidar  su cuarto, su ropa y otras pertenencias.  Cada niño va a cortarse el pelo o escribir en una pared, pero como dije en numero 7 – Muéstrate SORPENDIDA y corrigele. 



Escrito por mi esposa, Mindy Bush

viernes, 11 de enero de 2013

Pastoreando a tu Esposa



Probablemente una de las responsabilidades mas difíciles para un obrero de Dios es la de pastorear, guiar o ser el líder espiritual, en su propia casa. I Timoteo 3 dice que el obispo (pastor, anciano) debe gobernar (“guiar, dirigir”) bien su propia casa (vs. 4). No es necesario explicarlo mucho, pero la razón por la que es tan difícil pastorear la familia, y específicamente a  la esposa de uno mismo, es porque la esposa vive con el obrero… lo ve en los momentos buenos y malos, conoce su temperamento y sabe cuán “espiritual “es realmente. El obrero de Dios puede impresionar a su clase o congregación, pero su esposa le conoce bien. El hecho que ella le conoce bien no es malo, mas bien nos debe empujar a trabajar en el área de pastorear bien a nuestras esposas. Recordemos que Dios tiene mas interés en quienes somos en privado que del que quienes somos en público. Entonces nos hará bien a todos los hombres obreros que pensemos, evaluemos y decidamos trabajar mas en pastorear bien a nuestras esposas.


1.    Animarla
Pedro, bajo la inspiración del Espíritu Santo, manda a los pastores que no pastoreen con fuerza sino con ánimo pronto (I Pedro 5:2). Las ovejas espirituales deben seguir, aprender y crecer porque lo quieren, no porque los forcemos… y tu esposa es una tierna oveja que Dios puso para que guíes. Tu esposa, como otras personas en la iglesia, necesita crecer y conocer más a Dios, y es tu responsabilidad ayudarla – animándola. Es un hombre no tan sabio que siempre tiene por respuesta, “sujétate” cada vez que su esposa le hace una pregunta o quiere saber algo. Si queremos ser Bíblicos, el versículo anterior que habla de que la mujer se debe sujetar (Efesios 5:21), enseña que ambos deben someterse el uno al otro. Como otras personas en la iglesia necesitan ser animados, tu esposa también lo necesita. Anímala con palabras, con acciones de cariño y con tu propio ejemplo.

2.    Amarla
La Biblia manda al marido a amar a su esposa varias veces en Efesios 5. El amor es más que unas palabras usadas por la boca, es cuidarla, ayudarla, protegerla y tenerla en cuenta en tu vida. Si el hombre verdaderamente ama a su esposa, estoy convencido que su esposa le respetará, se sujetará y le seguirá hasta el fin del mundo. Nosotros, como ovejas en la grey de Dios, oímos la voz de nuestro buen Pastor y le seguimos… porque sabemos que Él nos guía por amor, no por dinero, fama o cualquier otra cosa. Pastorear a nuestras esposas debe ser siempre con amor y por amor.

3.    Escucharla
Como obreros de Dios, hay muchos momentos que aconsejamos a uno y terminamos escuchando más de lo que hablamos. El hecho de simplemente escuchar ayuda a otros. Es obvio que el hombre y la mujer son diferente y que tu esposa necesita o quiere hablar más, pero el hecho de “pastorear bien” a tu esposa requiere que aprendas a escuchar.

4.    Pasar tiempo con Ella
Si no pasan tiempos juntos, es obvio que no tendrán una buena relación. Salir juntos a caminar y hablar, salir a pasear, sentarse en casa juntos o cualquier cosa para pasar tiempo juntos es de suma importancia. No dejes de trabajar o robes de tu tiempo en el ministerio para quedarte en casa, pero si debes poner a tu esposa como una prioridad cuando no estás trabajando. Como las ovejas que siguen a su pastor porque le conocen, así la esposa seguirá a su marido porque le conoce bien.

5.    Amigable
A veces el decir, “si, ella es mi mujer” da a entender que ella es mi esposa pero no mi amiga. Si Cristo llamó a Sus discípulos amigos, cuanto más debemos llamar y tratar a nuestras esposas como amigas y no simple compañeros de cuarto.

6.    Lleno del Espíritu Santo
Ser lleno del Espíritu (Efesios 5:18) resultará en tener el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23). Cuando tenemos el fruto del Espíritu (amor, gozo, paz,…), ¿qué esposa no estaría contenta? Estoy convencido que seré el marido que mi esposa necesita cuando estoy lleno del Espíritu. Y podré pastorear a mi esposa bien cuando estoy lleno del Espíritu Santo.





Para Servir,

Jeffrey Bush