martes, 31 de mayo de 2011

Dios no Creó Inservibles


El título suena extraño, pero creo que tendrá sentido y te darás cuenta que es una verdad muy importante después de leer esto. Este pensamiento sirve por dos razones: (1) El entendimiento propio del obrero de Dios y (2) Para que puedas ayudar a otros que están en necesidad de esta verdad.

El diablo pone en nuestras mentes que nosotros somos un accidente, que no servimos para nada o que somos un fracaso. El pensamiento puede nacer porque uno piensa en su nacionalidad, color de piel, nivel económico, estatura, falta de habilidades, apariencia, etc.  Cuando tenemos este sentimiento no tenemos ni ganas de avanzar. El extremo de sentirse inútil nos guiará a la frustración, pero el extremo opuesto nos  guiará al orgullo – el balance en el medio sería lo más sabio y correcto.

Antes de entrar bien en este artículo, quiero hacer una aclaración que es muy necesaria decir y entender.  El principio presentado en este artículo no tiene su base en la psicología, sino en la consejería. La psicología es peligrosa porque su raíz se basa en el  punto de vista humanístico y vuelve el crédito, agradecimiento y énfasis a uno mismo y no a Dios. La consejería Bíblica es lo que necesitamos, porque su raíz se basa en el Creador quien nos hizo. Decir psicología Bíblica sería una contradicción de términos, pues sería como decir la casa blanca es negra… no tiene sentido. Aunque parecería no tan importante esta aclaración, es de mucha importancia porque la misma palabra “psicología” es una herramienta que reemplaza la Biblia con fuerzas humanas, y muchos cristianos hoy en día están siendo confundidos con esta filosofía no Bíblica.

Regresando al tema, es importante entender que un ser humano (lector y/u otras personas), no es inútil o fracasado, porque Dios no crea ni creó inservibles.  Ante los ojos de Dios, el ser humano es muy útil e importante. Fíjate en algunas cosas que nos prueban que Dios no nos considera inservibles:


1.    Fuimos Creados a Su Imagen
Después de crear los lindos árboles, flores, animales y detalles de este mundo, creó el ser humano. A todo lo que el Creador hizo, dijo que “era bueno” (Génesis 1:4, 10, 12, 18, 21 y 25), pero cuando hizo el ser humano, dijo que “era bueno en gran manera” (Génesis 1:31).

Dios hizo el ser humano a Su imagen (Génesis 1:26) y siendo que nos hizo a Su imagen, no podemos ser “inútiles”. Hay muchas personas que se sienten que son inservibles y no tienen valor en la vida, pero amigo, Dios nos hizo a Su imagen y no somos inservibles, ¡somos creación del Dios único y verdadero!

2.    Tenemos un Propósito
Apocalipsis 4:11 dice “Señor… tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.” Fuimos creados por una razón, por la voluntad de nuestro Creador. En Romanos 11:36 dice: “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas.” No estamos en la tierra por accidente, más bien Dios nos puso acá por una razón especifica … para El, para Su voluntad y Su servicio. El Dios de los cielos no solo puede usar tu vida pero quiere usar tu vida. ¡Qué bendición!

3.    Representamos a Dios
El momento en que una persona acepta a Cristo como su Salvador personal es una nueva criatura (II Corintios 5:17) y tiene vida eterna (I Juan 5:12-13). Como hijos de Dios, “somos embajadores en nombre de Cristo” (II Corintios 5:20). Un embajador es alguien escogido para representar a algo o a alguien. Si fuera verdad que somos inútiles o inservibles, entonces quiere decir que Dios manda a inservibles a que le representen a Él, pero no es verdad. Dios nos salva, purifica, justifica, santifica  y nos hace aptos para ser Sus representantes. ¡Que gozo tremendo y que posición importante!



El ser humano no viene del mono, no está en el mundo por accidente o casualidad y no es inútil. El obrero de Dios debe recordar las grandes promesas de Dios para su propia vida y también para animar y ayudar a otros.





Para Servir,
Jeffrey Bush

lunes, 30 de mayo de 2011

Aprovechando Lo que Tengo



Hace muy poco hubo una tormenta de viento y lluvia . La lluvia fue tan fuerte que en alguna manera rompió el cable de luz que conectaba la electricidad a mi casa. Casi tres días estuvimos sin luz, sin calefacción, sin agua caliente y varias cosas más que normalmente tendríamos. Después de no tener luz por tres días, uno piensa en cuan necesario y aun cuan privilegiado es por tener electricidad. Cuando por fin fue arreglada la conexión de luz, oramos con mi esposa e hijas agradeciendo a Dios por la electricidad.

Casi nunca oramos agradeciendo a Dios por la electricidad, pero cuando no la tenemos por un tiempo  nos damos cuenta cuan necesaria es. Y hay muchas otras cosas en la vida que realmente no sabemos aprovechar hasta que no lo tenemos más. La idea de este artículo es que tu lector puedas pensar y estar agradecido con lo que tienes… y aprovecharlo para el bien mientras que lo tienes.

Recordemos que nuestro Dios nos dijo estad “contentos con lo que tenéis ahora” (Hebreos 13:5). Es costumbre humana pensar en lo que no tenemos en lugar de pensar y aprovechar lo que si tenemos. Vamos a ver algunas cosas que si tenemos y como las podemos aprovechar:


  1. Tiempo
Todos tenemos 24 horas en el día, todos tenemos que cumplir con deberes y todos necesitamos aprovechar el día y la vida que Dios nos dio. Dios nos manda a cada hijo de Dios a aprovechar bien el tiempo (Efesios 5:16). Aprovecha el verano para caminar, aprovecha el invierno para tomar un té caliente en el sofá, aprovecha la juventud para ser activo, aprovecha el tiempo para leer, ir a la iglesia, animar a otros, visitar amigos y disfrutar cada día que Dios te dio.

  1. Familia
Cada papá debe disfrutar a sus hijos mientras que viven en casa, cada hijo debe disfrutar a sus padres mientras que están vivos, cada matrimonio debe disfrutar estar con su cónyuge y cada persona debe disfrutar sus hermanos, tíos, primos y abuelos.

Hace dos o tres días escuché de una persona que peleó con su ser querido y salió de la casa y en el trascurso del día su ser querido falleció en un accidente automovilístico. ¡Qué horrible! Ni lo podemos imaginar. Todos sabemos que un día los hijos van a salir de la casa, los padres, cónyuges u otros parientes van a morir, pero nunca pensamos que hoy podría ser su último día. He predicado cuando parientes lloraban pidiendo un día más, pero ya era tarde. Que Dios nos ayude a todos a darnos cuenta y aprovechar y amar a la familia que Dios nos dio. Escribe una carta de agradecimiento, aparta un día para ir a pasear y tomar fotos, sal a comer en un restaurant, toma vacaciones o lo que sea, pero aprovecha y agradece a Dios por la familia que El te dio mientras que la tengas.

  1. Bendiciones
Santiago 1:17 nos enseña que “toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre”. Dios nos da todo lo que tenemos – lo espiritual y lo material. Cada talento, cada oportunidad, cada posesión y cada respiro vienen de Dios. La razón que oramos es para reconocer quien nos da y la razón que damos es para recordar quién nos da todo. Dios nos da bendiciones en esta vida para que le agradezcamos, no para que  quitemos nuestros ojos de Él y los pongamos  en lo material. Si recordamos quien nos provee las bendiciones, podemos aprovecharlas mucho más.

En lugar de pensar en lo que no tenemos debemos estar agradecidos y aprovechar lo que si tenemos. Que Dios nos enseñe a estar contentos, agradecidos y aprovechemos lo que nos dio. En lugar de darnos cuenta de lo que no teníamos, seamos sabios y nos demos cuenta lo que tenemos ahora para aprovecharlo.




Para Servir,
Jeffrey Bush

sábado, 28 de mayo de 2011

4 Gigantes en la Vida del Obrero de Dios

En el seminario  donde Dios me permite trabajar, hace poco tuvimos un amigo peruano visitándonos, Juan Pacheco. El mencionó unos “gigantes” en la vida de un líder. Tal vez es algo que ya sabes o escuchaste de libros o pastores, pero es un recuerdo para cada uno de nosotros. En la vida del obrero de Dios, hay gigantes que nos quieren destruir y debemos estar vigilando para no caer. Anoté a estos “gigantes” más abajo y puse algunas ideas para hacerte pensar. Los siguientes 4 gigantes hicieron caer  a muchos obreros :
  1. Faldas
Personajes Bíblicos, hombres fuertes y muchos siervos de Dios lamentablemente han dejado el ministerio por caer en el pecado sexual. El libro de Proverbios habla muy fuerte, directo y sin pelos en la lengua acerca del pecado sexual. Creo que hay dos cosas claramente escritas en la Biblia que un hombre puede hacer para evitar caer en el pecado sexual:
a.    Enamorarse de su esposa
Proverbios 5:18-19 dice que el hombre debe alegrarse con la mujer de su juventud y recrearse en su amor siempre. Después de estar casado algunos años  ya no hay el mismo sentir del beso como al comienzo, pero se puede volver a traer la chispa y el romance al matrimonio. El leer libros sobre el matrimonio, pasar tiempo con mi esposa y crecer en el matrimonio es muy importante para seguir enamorado de mi esposa.

b.    Enamorarse de Dios
Proverbios 22:15 dice: “Aquel contra el cual Jehová estuviere airado caerá (con la mujer extraña)” y Eclesiastés 7:26 dice: “El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador quedará en ella preso.” Parece muy claro que si nos alejamos de Dios caeremos, pero si nos acercamos a Dios agradándole con nuestra vida, escaparemos de este pecado sexual.

  1. Fortuna
I Timoteo 6 nos habla mucho del dinero – diciéndonos que debemos estar contentos, que la raíz de todos los males es el amor al dinero y que muchos caen en lazos y tentaciones por querer enriquecerse. Obviamente necesitamos el dinero para comprar y vivir, pero si no tenemos cuidado, nos enfocaremos o nos desviaremos mirando al dinero. El dinero es una herramienta, pero no debe ser nuestro dios. Muchos han caído por el amor al dinero, dejando que el dinero les guíe a otro lugar sin consultar a Dios.

  1. Fama
Samuel le hizo recordar a Saúl que Dios le usó aun cuando era pequeño en sus propios ojos (I Samuel 15:17), pero Saúl lo había olvidado.

No éramos nada y no somos nada. El momento que pensemos que somos algo, estamos por caer. El diablo hace a muchos caer por pensar que son algo. Un pastor, después de predicar y recibir lindas palabras de la gente, dio el testimonio de unas palabras poderosas que le dijo su esposa: “el día que pienses de ti mismo lo mismo  que estas personas piensan de ti, vas a caer”. Ella expresaba una gran verdad que debemos escuchar todos: no tener más alto concepto de sí que el que se debe tener (Romanos 12:3).

  1. Flojera
La flojera no permite que ni los individuos ni los ministerios avancen. Todos quieren tener mejores matrimonios, todos quieren tener mejor sueldo y todos quieren tener mas amigos, pero si no trabajamos en esas áreas, no tendremos los beneficios. La flojera me hace esperar hasta mañana, estar tranquilo y no querer cumplir con lo necesario.

I Corintios 15:10 dice, “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.” Mi padre espiritual llamaba este versículo el “sándwich de gracia”. Este versículo puede ir algo así: sin Su gracia no soy nada, pero he trabajado más que todos los otros, pero sin Su gracia no soy nada. Sin Su gracia no tendremos la salvación ni muchas oportunidades, pero si no trabajamos, no podemos esperar ver bendiciones. El obrero de Dios necesita la gracia de Dios, pero si no va a trabajar y poner de su parte, no tiene derecho de reclamar las bendiciones de Dios.

El diablo es un pescador y sabe exactamente que carnada nos gusta a cada uno de nosotros. El diablo ha hecho caer a muchos obreros  y sigue buscando  hacer caer a otros. Al diablo, no le interesa en qué forma cae el obrero mientras que caiga. El obrero de Dios seria sabio en leer esta lista y orar para que Dios le cuide y no caer.


Para Servir,
Jeffrey Bush

miércoles, 25 de mayo de 2011

¿Dije Yo Esto?


Hace tiempo leí en un libro (no me acuerdo donde) que decía algo que me impactó: “Lo importante no es lo que dices sino lo que entienden de lo que dices”. ¡Qué golpe! me dio este dicho. Qué verdad que es para la vida del obrero.


En varias oportunidades he sido avergonzado por la interpretación que la gente ha sacado de mi prédica, enseñanza o una charla. Aun me he enojado diciendo, “yo no dije esto”. Estaría bueno echar la culpa al hecho de  que no hablo bien el idioma, pero la verdad es que no es buena excusa. Tal vez dije algo o no dije algo, pero es más importante lo que la gente entiende en lugar de lo que yo dije. Todos hemos escuchado a los políticos decir “lo que dije era…”, pero sabemos que la manera en que lo dijo hablaba más fuerte que las palabras que usó.

Quisiera compartir algunas actitudes que el obrero de Dios debe tener cuando alguien interprete en forma diferente lo que el obrero dijo o quiso decir:

  1. Humildad

    Cuando uno dice que yo dije algo, que realmente no dije, muchas veces mi carne salta y me molesto, respondiendo mal. ¿Cómo me pueden acusar si yo sé lo que salió de mi boca? Pero el orgullo o la justificación no es la respuesta correcta. Debo tomarlo con calma, revisar y responder con humildad. Puede ser que me haya equivocado o que no me expresé bien, entonces con humildad debo responder.

    1. Pedir  Perdón
    No siempre es fácil admitir que nos equivocamos, pero si realmente no lo dijimos  correctamente entonces debemos pedir perdón. La falta de pedir perdón lastima a muchos matrimonios, amistades y aun muchos ministerios. Solo porque soy obrero de Dios no quiere decir que tengo que tener la  razón, hace bien a mi alma el pedir perdón.

    1. Aprender de la Situación
    Sea que soy culpable o no, cuando alguien interpreta  mal lo que dije, hay mucho de lo que puedo aprender. ¿Puede ser que el lenguaje de mi cuerpo expresaba otra cosa? ¿Puede ser el tono de mi voz, que no estuvo bien? ¿Puede ser que no hablé con amor? Sea lo que sea, si presto atención y escucho, puedo aprender de la situación.

    Personalmente he tenido varios “mal-entendidos” cuando hablo por e-mail, mensaje de texto y carta porque tal vez otra persona pone el énfasis en el sitio incorrecto, no ve las expresiones de mi cara, etc. Siempre es mejor hablar en persona si es posible.

    El obrero de Dios debe siempre estar aprendiendo… aunque se trate de un “mal-entendido”.



    Para Servir,
    Jeffrey Bush

    Dominio Propio / Disciplina


    II Timoteo 1:7 dice, “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” La palabra dominio significa: “Poder que se ejerce sobre personas o cosas”. Dios nos dio el poder de controlar nuestras propias acciones y vida. En el ministerio, el dominio propio (auto-disciplina) es de suma importancia.

    Un obrero de Dios que está a tiempo completo en el ministerio normalmente es su propio jefe. No tiene a nadie que le diga la hora que se tiene que levantar, cuantas horas tiene que trabajar en el día, si tiene que visitar, estudiar, etc. La verdad es que el obrero de Dios puede manejar sus propios horarios y tener libertad…. pero esta verdad/libertad puede destruir al obrero y a su ministerio o puede hacerle despertar para tener auto-disciplina en su vida.

    Para expresar la importancia de esta verdad, quiero hablar de mi propia vida. Personalmente tengo familiares, amigos e iglesias que me apoyan para estar en el ministerio. Hay hermanos y amigos en la iglesia donde estoy pastoreando a quienes pido que sean fieles a las reuniones, den sus diezmos y ofrendas y que participen en las actividades de las iglesias (como invitar, testificar, etc.). Yo sería un hipócrita y culpable de una condenación fuerte si espero que los demás trabajen, vengan a la iglesia, den sus diezmos y se involucren en la obra mientras que yo descanso en mi casa y no hago nada. La necesidad que tengo es disciplinarme al trabajar, estudiar, visitar, orar, testificar, etc.

    Poco tiempo después de estar en el ministerio, me di cuenta que nadie sabía de mis actividades, lo que hago y a lo que apunto … pero también me di cuenta que si no tengo dominio propio, auto-disciplina, nunca iba a avanzar en lo personal, familiar o ministerial.

    Francamente como obreros de Dios podemos escapar de muchas personas, pero debemos recordar que los ojos de Jehová están en todo lugar (Proverbios 15:3). Como obreros de Dios, debemos hacer todo lo que hacemos por Cristo y no por el hombre (Colosenses 3:23) – y antes que digamos “así es, lo hago para Dios y no para el hombre”, debemos recordar que si es para Dios, debe ser cien veces mejor que si fuera para el hombre. Dios nos advierte que no seamos flojos o negligentes sino que usemos bien el tiempo, los talentos y los recursos que Él nos dio.

    Hay momentos en que cada uno de nosotros queremos terminar el día e ir a casa… igual no habrá problemas siendo que somos nuestros propios jefes. Pero piensa en esto

    Hay momentos en que me gustaría ir a casa y cerrar la puerta ... pero me pregunto, si todos tuvieran mi ética de trabajo, ¿se harían las cosas? Si todos tuvieran la actitud de “voy a descansar en vez de trabajar” ¿Avanzaría y crecería el ministerio? ¿Quién llamaría al afligido? ¿Crecerían los jóvenes que quieren predicar? ¿Estaría preparado el sermón para el domingo? Si yo no me disciplino, el ministerio y mi propia vida terminarán en estancamiento

    Como yo soy mi propio jefe, necesito autodisciplina, tengo que empezar a colocar algunas reglas en mi propia vida. Así como una persona que trabaja por cuenta propia, yo también tengo que trabajar hasta tarde si es necesario, trabajar más tiempo o trabajar más duro para hacer las cosas. Como misionero, tengo en claro que las personas a las que estoy ayudando tienen que tener acceso a mi sea cual sea la hora. Aunque he tenido la suerte de ayudar muchas veces, veo que muchas otras veces he fallado. He fracasado porque la almohada se sentía bien, he fracasado porque no había estudiado, he fracasado... porque yo no era disciplinado en mi propia vida.

    Por eso les reto con ideas que me han ayudado. Si estás casado, asegúrate de que tu esposa entiende cual es su responsabilidad y que esté de acuerdo, luego, siéntate y dile al Señor que vas a tomar tu trabajo en serio. Piensa en ello, ¿A quién más se le paga para llegar a predicar y enseñar a otros? ¿Quién más puede ver a los nuevos conversos que son bautizados, que crecen y que comienzan a predicar? Sin duda tengo un gran privilegio, pero ¡cuánto mayor es mi responsabilidad!. Así que únanse a mí a fin de renovar nuestro compromiso de hacer lo que se necesite como siervo del Señor. Que Dios nos ayude a disciplinarnos para servirle con el tiempo, esfuerzo y amor que sea necesario.


    Para Servir,
    Jeffrey Bush

    martes, 24 de mayo de 2011

    La Vida es Corta


    El pensamiento que quiero compartir hoy con el obrero de Dios es que la vida es corta.

    Hace muy poco entré en Facebook y uno de los jóvenes de la iglesia había puesto un comentario que me sorprendió. Contestando una pregunta que la gente se hace en Facebook, un joven usó mi nombre para contestar la siguiente pregunta: ¿Quién es la persona con mas años que consideras ser tu amigo? No lo podía creer – me estaban llamando un viejo. Entendido que no soy un niño, pero tampoco soy un viejo – ¿Dónde queda mi juventud? ¿Dónde queda el tiempo?

    Todos nos damos cuenta que las semanas, meses y años están volando. Parece que muy frecuentemente  pienso “me acuerdo cuando …”. ¿Donde fue el tiempo? Mis hijas están creciendo, estoy perdiendo pelo, me canso cuando corro, duermo más temprano y … el tiempo está volando.

    No tengo que hacerles recordar que Dios nos enseña a contar nuestros días (Salmo 90:12), nuestra vida es como una neblina que aparece y desaparece (Santiago 4:14) y debemos redimir el tiempo porque los días son malos (Colosenses 4:5). Todos sabemos que la vida es corta pero muchas veces vivimos como si no lo supiéramos. La intención de esta lección es hacerte pensar en cómo  regocijarte en la vida, como aprovechar los días y disfrutarlos antes que se te escapen.

    Es mi fuerte convicción que un obrero de Dios debe trabajar. No hay excusa para ser vago y no trabajar como merece la obra de Dios. Pero también creo que muchas veces olvidamos de disfrutar el tiempo que estamos acá en la tierra. El servir a Dios es la mejor vida que hay en el mundo. No hay razón para que el obrero no deba pasar lindos momentos con su familia, sus amigos, paseando y … simplemente disfrutándolo. El obrero debe trabajar, pero también debe disfrutar su vida. Nos haría bien a todos tomar tiempo para caminar, leer, hablar, viajar, jugar, mirar  fotos, tomar un viaje y mucho mas. Si nunca hacemos nada, no habrá memorias para recordar después. Disfruta la vida que Dios nos da.

    Un día mis hijas no estarán más conmigo en casa, un día tendré muchos años para jugar deportes y un día no habrán ganas para viajar y conocer nuevos lugares. Tengo que aprovechar lo que Dios me dio hoy antes que lo pierda y no lo puedo disfrutar. Muchas cosas se pueden recuperar, pero el tiempo pasa y no se recupera.

    La vida es demasiada corta para no hacer memorias. Que Dios nos ayude a aprovechar la vida. Que cada obrero de Dios disfrute tiempo con la familia, creciendo personalmente y haciendo lindas memorias. Entonces hoy … recuerda que “este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmo 118:24).



    Para Servir,
    Jeffrey Bush

    viernes, 20 de mayo de 2011

    Una Pequeña Perspectiva


    Hay momentos que cada uno de nosotros nos desanimamos y nos sentimos como no queremos continuar. Sabemos que debemos, pero el diablo juega con nuestras mentes, ánimo y emociones. Abajo encontrarás un poema de personajes que Dios usó para Su gloria - y como verás no eran nada perfectos. Dios usa lo necio y débil de este mundo ... a fin de que nadie se jacte en su presencia (I Corintios 1:28-29). Fijate en el poema abajo y la próxima vez que te sientes que Dios no te puede usar, recuerda de esos personajes:

    Una Pequeña Perspectiva

    La próxima vez que sientas que Dios no puede utilizarte, solo recuerda:

    Noé fue un borracho
    Abraham fue demasiado viejo
    ISAAC fue un soñador
    JACób fue un mentiroso y engañador
    LEA era fea
    JOSUé era abusivo
    MOISéS no podía hablar
    SANSON tenía el cabello largo y fue un mujeriego
    RAHAB era ramera
    JEREMíAS y TIMOTEO era demasiado jóvenes
    DAVID tuvo una relación sexual fuera del matrimonio y fue un asesino
    ELíAS quería suicidarse
    ISAIS predicó desnudo
    JONáS huyó de Dios
    NOEMí fue viuda
    JOB quedó arruinado y estuvo en bancarota?
    JUAN EL BAUTISTA comió insectas (langostas)
    PEDRO negó a Cristo
    GEDEON era temoroso
    LOS DISCíPULOS se dormían mientras oraban…
    MARTA se preocupaba de todo
    MARíA MAGDALENA fue poseída por el demonio
    LA MUJER SAMARITANA se divorcio…mas de una vez
    ZAQUEO era muy pequeño
    PABLO era demasiado religioso
    TIMOTEO tenia una úlcera….y
    LAZARO estuvo muerto
    ¿Qué tieness peor que estos ejemplos? Entonces, no mas excusas ahora.  Satanás es un mentiroso y quiere que vos creas que Dios no te puede usar, pero Dios quiere utilizar todo tu potencial!  Vos no sos el mensaje, pero sos el mensajero llevando el mejor mensaje (Cristo) y es importante que lo lleves.

    – Autor  no conocido –


    Para Servir,
    Jeffrey Bush


    jueves, 19 de mayo de 2011

    El Sueño Imposible


    El siguiente poema/artículo fue escrito por W. Austin Gardner , un hombre que me enseñó mucho, un hombre que ama al Señor con toda su vida. Espero que sea de ánimo y bendición para tu vida como fue para la mia. 


    Soñar el sueño imposible;
    pelear contra el invencible adversario;
    soportar la insoportable pena;
    correr hacia donde el valiente no se atrevería a ir.


    Corregir el incorregible error;
    estar mucho mejor de lo que estás;
    luchar cuando tus brazos están demasiado débiles;
    alcanzar la inalcanzable estrella


    Esa es mi búsqueda, seguir esa estrella;
    sin importar cuán imposible sea;
    sin importar cuán lejos esté.
    Estar dispuesto a dar,
    aún cuando no haya nada mas que dar;
    estar dispuesto a dar la vida,
    por el honor y la justicia.


    Y sé que si soy leal a esta gloriosa búsqueda,
    mi corazón yacerá tranquilo y pacíficamente
    cuando mi cuerpo descanse por siempre.


    Y el mundo estará mejor sabiendo
    que un hombre despreciado y cubierto de cicatrices
    aún lucha con su última pizca de coraje;
    para alcanzar la inalcanzable estrella;
    para pelear contra el invencible adversario;
    para soñar el sueño imposible.






    Para Servir,
    Jeffrey Bush

    miércoles, 18 de mayo de 2011

    Relacionándonos con los Demás



    La vida consiste de relaciones – amigos, familiares, el matrimonio, trabajo, estudios, iglesia… y aun los enemigos. Mucho de nuestro éxito y fracaso depende en cómo nos relacionamos con los demás.

    Por ejemplo: muchos pierden un trabajo por no saber relacionarse con la gente, muchos matrimonios terminan mal por no saber relacionarse y aun hay gente que no se habla con sus padres o primos o parientes por no saber relacionarse bien con los demás.

    Hay pastores que dejan una iglesia por problemas con la gente pero cuando llega a la siguiente iglesia, enfrenta los mismos problemas. Hay gente que deja el barrio, solo para encontrar problemas en el siguiente barrio. Hay gente que deja un trabajo, una iglesia, una escuela, un club, etc., sólo para encontrar que tiene los mismos problemas en su siguiente destino.

    Cuando uno piensa en servir al Rey de Reyes y Señor de Señores, tiene gozo de poder servir a Dios – pero de lo que no se da cuenta es que el servir a Dios es trabajar con gente. Estaría lindo trabajar por Dios pero no tener que trabajar con la gente, pero sin la gente no hay ministerio. 

    Hay gente que parece que siempre está animada y hay otros que parece que siempre estan desanimados. Hay gente que es paciente y gente que se enoja fácilmente. Hay gente que está contenta con lo que tiene y hay gente que parece que nunca está contenta. Hay gente de buen humor y hay gente de mal humor,… hay un poco de todo en la viña del Señor.  Si hay de todo estilo de gente, y si el servir a Dios significa trabajar con otros, quiere decir que tenemos que aprender a cómo relacionarnos con los demás. 

    Quiero presentarte unos principios Bíblicos que nos ayudarán a relacionarnos mejor con los demás:

    I.              Preferir a Otros antes que a Ti Mismo – Romanos 12:10

    Preferir a otros antes que a mi mismo no es fácil, pero es Bíblico, es correcto y es la mejor manera. Preferir a otros, o poner a otros primero, es visto claramente en la vida de nuestro Señor. Si la vida de nuestro Señor hubiera sido pensar en su propia comodidad, nunca hubiera ido a la cruz … pero puso primero a Su Padre y después a nosotros y entregó Su propia vida por nosotros.

    La Biblia habla de amar el uno al otro, servir el uno al otro, exhortar uno al otro y animar uno al otro. Hay varios mandatos que nuestro Señor nos dio en el ministerio del “uno al otro”, y la idea siempre es de poner al otro primero.

    Siempre debes poner a los demás primero – si, prefieres a otros antes que a ti mismo, salvarás amistades y muchas otras relaciones en la vida.


    II.            Aprender a Morirte a Ti Mismo – I Corintios 15:31; Gálatas 2:20

    No siempre tienes que tener la razón. No siempre tienes que tener el mejor argumento. La persona sabia sabe cerrar su boca y dejar a la otra persona tener razón.

    El apóstol Pablo dijo en I Corintios 6:7, cuando los Corintos querían llevar a sus hermanos a la ley por un problema, que deberían mejor sufrir el agravio y ser defraudados. Parece que enseña que en lugar de reaccionar, debemos dejarles a los otros pisotearnos.

    Francamente duele mucho ser defraudado, pero si es por la causa de Cristo… vale la pena. A veces decimos, “Pero yo si tengo razón… el otro está mintiendo, etc.”, pero por más que uno tenga la razón, veamos el principio Bíblico de morirse a si mismo.

    Cristo fue acusado falsamente por autoridades perversas, pero Cristo quedó en silencio.

    Cristo nos enseña a tomar nuestra cruz, negarnos a nosotros mismos y seguirle – pero la mayoría de las veces queremos seguir a Cristo sin tener que negarnos a nosotros mismos. Amigo, si vas a seguir a Cristo, ¡TIENES QUE negarte a ti mismo!


    III.         No Dejar Entrar el Orgullo

    Las palabras “perdóname” o “me equivoqué” o “si, no fue correcto lo que hice”, me cuesta decir, pero si no lo digo, sutilmente estará entrando el orgullo. Todos sabemos que el orgullo destruye (destruyó a Lucero, Nabucodonosor, Herodes y otros) y si queremos relacionarnos bien con los demás, no podemos dejar entrar el orgullo en nuestras vidas.

    Si soy bueno en algo, es en equivocarme, pero cuando alguien me dice que me equivoqué, soy rápido para apuntar sus errores o justificarme o … cualquier cosa menos el admitirlo – pero estas reacciones nacen de mi orgullo. Cuando me equivoco, lo mejor que debo hacer es admitirlo, pedir perdón si es necesario y no dejar entrar el orgullo.


    IV.         No Guardar Rencor

    Si no perdono a alguien, pronto responderé con odio… y poco después afectará mi vida espiritual.  Cuando guardo rencor, no solo afecta mi relación con los demás, ¡también afecta mi relación con Dios!

    Mateo 5:23-24 y 6:14-16 nos enseña que si no perdonamos a otros, Dios tampoco nos perdonará a nosotros. Amigos, Dios es el vengador, El se encargará de la venganza – mi parte es perdonar y seguir adelante.


    Si alguien nos preguntara si queremos servir a Dios, seguro que todos alzaríamos las dos manos, pero si alguien nos preguntara si queremos trabajar con gente, lo pensaríamos bien. El asunto es que no podemos dividir los dos – el servir a Dios es ministrar a la gente. Si podríamos entender esta verdad, nos ayudaría a ver la necesidad de aprender a relacionarnos con los demás. Cada obrero de Dios debe ser sabio y seguir los principios Bíblicos para relacionarse mejor con la gente que Dios puso en su cuidado.




    Para Servir,
    Jeffrey Bush

    martes, 17 de mayo de 2011

    Que hacer con los que te hacen daño



    Cualquier persona que ha vivido un poco de tiempo ha sido dañada por otros. Ya sea intencionalmente o sin querer, todos hemos sido dañado por otros. Puesto que sabemos que el ser dañado o lastimado es parte de la vida, debemos recordar que lo importante es cómo reaccionamos al ser dañados. Debemos aprender lo que Dios opina en cuanto que hacer con las personas que nos hacen daño.

    Presento unas ideas de cuál debe ser la reacción del creyente cuando es dañado por otra persona:


    1. Arreglar nuestra propia Actitud
    Romanos 12:18 nos enseña que “en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres”. No solo enseña que debo estar en paz con todos los hombres, sino que dice “en cuanto dependa de vosotros”. No puedo forzar a nadie a quererme o estar en paz conmigo, pero sí puedo estar en paz con los demás. Bíblicamente parece que el estar en paz con otros depende más de mí que de la otra persona. Romanos 14:19 me enseña a seguir “lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación”.  Debo estar más interesado en mi propia actitud que en la actitud o las acciones de otro. Dios me manda a hacer lo correcto a pesar de que el otro no me trate bien.

    Aun Dios me advierte de no guardar rencor (Levítico 19:18). El rencor, amargura y odio solo lastima a la persona que lo posee. El rencor es como un cáncer y me terminará destruyendo si lo tengo. No puedo cambiar lo que otro piensa de mi o me ha hecho, pero si puedo cuidar mi propia actitud y asegurarme de que estoy bien con Dios y con la persona.


    1. Amarle
    En Mateo 5:43-48, vemos que Cristo está enseñando sobre la relación con los demás. Cristo se refiere al “pensamiento común” de amar a tu prójimo y aborrecer a tu enemigo, pero lo refuta diciendo que debemos amar a nuestros enemigos, bendecir a los que nos maldicen, hacer bien a los que nos aborrecen, y orar por los que nos ultrajan y nos persiguen. Cuando alguien me hace mal, lo primero que viene a mi mente no es “amor”. Francamente quiero orar por la persona… pero orar para que Dios le castigue y le haga sufrir. Dios me enseña a hacer bien, orar y amar a los que me hacen daño. Lamentablemente, no puedo dar testimonio que cumplo con esto… pero como obrero de Dios debo aprender a amar a los que me hacen daño. El “ojo por ojo, diente por diente” no es lo que Dios nos manda. La ley mandaba ojo por ojo diente por diente, pero la gracia manda algo nuevo, manda amarle en vez de buscar venganza.

    El diablo gana mucho terreno cuando nos enojamos y odiamos en vez de amar. No debemos olvidar que Dios aborrece la discordia entre los hermanos (Proverbios 6:16-19). Dios quiere unión, no división. Si no puedo amar a mi hermano a quien veo, ¿cómo puedo amar a Dios a quien no veo? (I Juan 4:20)


    1. Ayudarle
    En Éxodo 23:5 nos enseña “Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo.” Si la persona que te lastimó está en necesidad, no es el momento de reírte, sino es una oportunidad de ayudar. Puedo ayudar de muchas maneras, aun económicamente (Romanos 12:20; Pr. 25:21-22).

    Debemos aprender a tratar a otro como quisiera que me traten a mí (Mateo 7:12, Proverbios 24:29). Un día voy a necesitar que otro me ayude, pero si quiero que otro me ayude, debo ayudar a otros. Dios me habla de ayudar a otros… pero especialmente a los que me han dañado.


    1. Anticipar lo que Dios va a Hacer
    Cuando alguien me daña, lo último que pienso es en lo que Dios quiere hacer en mi vida. Dios me enseña no buscar venganza, mas bien dejar “lugar a la ira de Dios” (Romanos 12:19). En Proverbios 20:22 también nos enseña a no vengarnos, nos dice “Espera a Jehová, y él te salvará”. Cuando alguien me hace daño, Dios quiere que le dé lugar a él y que espere en Él – debo anticipar lo que Dios va a hacer.

    Dios quiere moldearnos y formarnos a Su imagen… y si quiere usar a otras personas, debo aceptarlo en vez de quejarme. La próxima vez que alguien te dañe… piensa en lo que Dios puede hacer y date cuenta que Dios sabe lo que está sucediendo y puede obrar a pesar que parezca fea la situación.



    Para Servir,
    Jeffrey Bush