jueves, 24 de septiembre de 2015

Los Sabios Buscan Ayuda de Otros y Buscan Ayudar a Otros



Hechos 11:22-26
22 Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. 
23 Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen fieles al Señor. 
24 Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor. 
25 Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía. 
26 Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.

En este pasaje vemos que la iglesia de Antioquía está en necesidad, fue por eso que la  iglesia de Jerusalén envió a Bernabé para ayudarles. Bernabé, de acuerdo a este pasaje, era un hombre con quien podían contar, un hombre de experiencia, un buen exhortador, varón bueno, lleno del Espíritu Santo, lleno de fe, y un hombre bendecido. Pero aunque Bernabé tenía todas estas cualidades, se fue a Tarso con el propósito específico "para buscar a Saulo".

Pienso que Bernabé fue a buscar ayuda (alguien para acompañarle y para ayudarle en la obra en Antioquía), pero también fue para ayudar a Saulo (iban a pasar tiempo juntos hablando de Dios, compartir su conocimiento y experiencias con Bernabé, hablar de la obra de Dios, etc.).Este nuevo convertido, Saulo, necesitaba ayuda y Bernabé (ya le había ayudado antes de eso en 9:27) también puede utilizar su ayuda en esta nueva misión de Antioquía.

De esta manera los hombres sabios saben que pueden ayudar a los demás, pero también saben que necesitan ayuda de otros. ¿Acaso Bernabé ayudo a Saulo más que la ayuda que recibió de él? No, fue mutuo. Ninguno podía haber hecho tanto sin la otra persona. Fue dirigido por Dios.

Y estos hombres sabios repiten de nuevo el proceso de ayudar a los demás y de conseguir ayuda. Después de esta situación, Bernabé ayuda a Juan Marcos y Saulo ayuda a Timoteo, mientras que sus compañeros les ayudaron a ellos. A la medida que estaban mejorando a otros, estaban siendo mejorados ellos mismos.

Podemos aprender muchas lecciones de la manera que trabajaron Bernabé y Saulo (luego Pablo).Toma un momento para mirar y contestar las siguientes preguntas… como si fuesen preguntas de Pablo y Bernabé:

1.    ¿A quién estás ayudando ahora mismo?

2.    ¿De quién estás recibiendo ayuda? Todos necesitamos una mano de otros para trabajar y de quien podemos aprender más. Otro punto de vista puede ser lo que necesitas, entonces busca ayuda de otros.

3.    ¿Has repetido el proceso de ayudar a otros como Pablo y Bernabé o es algo que hiciste hace mucho tiempo?


Para Servir,

Jeffrey Bush


jueves, 3 de septiembre de 2015

Relevante




La palabra relevante significa que podemos conectarnos con la gente que estamos hablando. 

Podemos ser relevantes haciendo preguntas, poniéndonos en sus zapatos, entendiendo sus necesidades, sus vidas y sus situaciones. Cuando nos ponemos en su mundo, recién podemos conectarnos con ellos y poder ayudarles. Es de mucha importancia que un predicador o maestro entienda a la gente, lo que necesita y quienes son para poder buscar "terreno neutral” y hacer que la enseñanza o prédica sea relevante. Cuando estamos más interesados en ellos que en nosotros mismos, podemos hacer que nuestra prédica y enseñanza sea relevante a sus vidas. 

¿Cuán relevante somos con otras personas en nuestras relaciones y cuando hablamos con otros? Si no podemos encontrar el terreno neutral, no somos relevantes a ellos… lo cual significa que no les podemos ayudar. Si pasaríamos más tiempo pensando en los demás que en nosotros mismos, podremos hacer que nuestros mensajes o lecciones sean relevantes a los oyentes. 

Cristo habló de pescar con los pescadores, sembrar con los granjeros, las ovejas con los pastores de ovejas y la ley con los doctores de la ley. Nuestra prédica o enseñanza será mejor aceptada y más impactante cuando aprendamos ser relevantes, conectando el mensaje con las vidas de los oyentes. La Palabra de Dios es poderosa pero ¿por qué es que algunos son más efectivos en llegar a la gente con su enseñanza? No podemos echar la culpa a Dios o Su Palabra. Muchas veces somos nosotros culpables por no conectar al oyente con el mensaje. Si uno no se da cuenta que está enfermo, ¿por qué se debe ir al médico? Y si la persona que predica o enseña no hace al mensaje ser relevante a los oyentes, no podrán ser ayudados. 

Es mi opinión que la mayoría de maestros y predicadores entreguen buena información (sea un tema Bíblico u otra cosa), pero debemos entender que vivimos en un mundo lleno de información. Uno puede entrar en Google, leer libros y escuchar audio sobre cualquier información que desea saber. Información es importante, pero información no relevante hará que la gente no escuche… el orador tiene que demostrar que lo que está diciendo es relevante y los oyentes la necesitan. Cuando algo es relevante, los oyentes estarán diez veces más atentos para escuchar y aplicar la información o verdad a sus vidas. Entonces si deseamos oyentes que ponen en práctica la verdad dada, debemos entender que nosotros (como obreros Cristianos) tenemos una gran responsabilidad de hacer que la lección sea relevante a sus vidas.  

Para Servir,

Jeffrey Bush