viernes, 23 de enero de 2015

El Secreto de la Concentración



El secreto de la concentración es la eliminación. Aunque suena fácil, no siempre es practicado. Si esperamos cumplir un trabajo y avanzar en un área específica, tendremos que aprender enfocarnos y concentrarnos. 

En mi propia vida, es tan fácil perder la concentración cuando estoy trabajando. Por ejemplo: 
1.     Cuando estoy leyendo un libro, me vienen ideas de muchas otras cosas que necesito hacer.
2.     Cuando estoy estudiando en mi computadora preparando una lección aparecen tantos correos que necesitan mi atención, enlaces para mirar videos y mucho más. 
3.     Cuando estoy aconsejando a una persona, me viene a la mente anotar tal cosa para recordarlo después.
4.     Cuando estoy sentado en la mesa para comer con mi familia, suena mi teléfono o pienso que necesito mirar a mi correo. 

Podría anotar otros ejemplos, pero creo que me entienden. La falta de concentración o la no eliminación distracciones dará como consecuencia en no cumplir con mi responsabilidad o hacerlo deficiente, por ejemplo: 
1.     Si quiero ser un buen padre, debo aprender concentrarme cuando estoy con mis hijos. 
2.     Si quiero ser buen esposo, debo aprender eliminar las distracciones cuando estoy con mi esposa. 
3.     Si deseo preparar una buena lección debo aprender cerrar otros programas y eliminar cada distracción que no me permite concentrar en mi lección. 
4.     Si quiero ayudar y aconsejar bien a alguien, debo concentrarme en sus necesidades y en la solución. 

Por lo tanto te desafío no solo a entender la importancia de eliminar distracciones sino a concentrarte en lo que estás haciendo, pon esta verdad práctica hoy mismo

Para Servir,

 Jeffrey Bush

www.evangelismomundial.com

viernes, 16 de enero de 2015

Pausas y Metas



Ya estamos en un nuevo año, el 2015, ¡cómo pasa el tiempo! Ya tengo 5 hijos, estoy en una nueva etapa de la vida y Dios me ha enseñado mucho durante estos años. 

Este nuevo año debe llevarnos hacer una pausa y pensar en lo que hemos visto, hecho y experimentado. Algunos piensan que las experiencias nos llevan a la madurez y nos hacen mejores, pero la verdad es que sólo las experiencias observadas y examinadas nos mejoran y nos hacen maduros. O sea, cada ser humano tiene experiencias, pero si no las examina, medita y no les permite que los mejore, esas experiencias fueron en vano. Dios nos permite enfrentar muchas situaciones en la vida para mejorarnos, y si no tenemos cuidado, nos llevara a la amargura, y a estar enojados en vez de mejorar y madurar. 

Entonces el comienzo del año es un tiempo muy adecuado para hacer una pausa y pensar en todo lo que ha sucedido en el 2014. Una vez hecho esto, agradece a Dios por lo que Él ha hecho en tu vida y piensa en como podrías mejorar en otras áreas. Ahora es el tiempo perfecto para no solo pensar, pero también planear para hacer las cosas mejor que el año pasado. Sería una gran idea hacer metas para el 2015 – y con la ayuda de Dios luchar para alcanzarlas. metas de leer más de la Biblia (4 capítulos por día te dejará terminarla en un año), pasar más tiempo con tu familia (los chicos crecen rápido), compartir más el Evangelio (llevar folletos, hablar con otros, etc.)... y dejar que el 2015 sea un año excelente.

Para Servir,

Jeffrey Bush