jueves, 27 de febrero de 2014

Consejos de un Pastor #4


En la continuación de “consejos de un pastor”, veremos más consejos que serán muy útiles y de ayuda para el ministerio o iglesia donde Dios te ha puesto.
1.    Tener cuentas cortitas – pide perdón, arregla con Dios y con otros, no dejes pasar tiempo para arreglar cuentas.

2.    Cuida a tu familia – tu persona en el púlpito no es tan importante como tu persona y tu trato con tu familia.
a.    Tienes que ser el líder espiritual en tu casa.
b.    Trata a tu esposa como quisieras ser tratado (y lo mismo con la iglesia) – no la maltrates, uses, reproches en público, etc. – hemos abusado  sobre el tema de “sujeción”. Cómprale ropa, dale dinero, amor, etc. Sé un caballero, amable, respetuoso, etc.
c.     Tu esposa es un reflejo de tu vida espiritual (y la iglesia también) – si tu esposa está amargada, enojada, etc., hay una razón del por qué.

3.    Aprende a  sacrificar y a estar dispuesto a hacer lo que necesita ser hecho. No siempre nos gusta hacer algo o no siempre es fácil, pero como líder y siervo de Dios, es necesario estar dispuesto a hacer lo que necesita ser hecho.

4.    El ministerio tiene todo que ver con las personas – no estés  tan ocupado que no tengas tiempo para influenciar a otros.

5.    Sé un siervo – no permitas que la posición llegue a tu cabeza.

6.    Ten un espíritu de sacrificio, muérete a ti mismo  y  toma  tu cruz.

7.    Se generoso, el dinero es nada más que una herramienta

8.    Se perdonador y misericordioso – cometiste errores, entonces perdona a otros – da oportunidades como te fueron dadas a ti.

9.    Ama a tus hijos y aprende a reírte con ellos.

10. Vé el bien en otros – no estés tan consumido contigo mismo que no puedes ver a otros.

11. Aprende a trabajar con otros – todos tienen pasados diferentes, pero aprende a convivir en paz con otros.

12. Es fácil tener un alto concepto de ti mismo, pero nunca debes olvidar de donde saliste.

13. No desprecies el día de “comienzos pequeños” – David comenzó como pastor de ovejas. No pienses que necesitas cosas mejores o más grandes.

14. No te compares, te frustrará nada más.

15. Enfoca tus ojos en lo que está por delante.

16. Recuerda estar al 100% donde estés.

17. Medita – lee la Palabra de Dios y medita sobre la Palabra – pasa tiempo a solas con Dios.

18. Busca, pregunta y sigue creciendo.

19. La Predica
a.    Cuando prediques, habla con la gente. Busca siempre mejorar y práctica tu prédica – busca lo que funciona mejor.
b.    La casa de Dios es edificada por la prédica de Su Palabra, no permitas que la música y otras actividades tomen el primer lugar.
c.     Sé un predicador de la Biblia, no de opiniones. Alimenta a las ovejas, no busques reprochar a las ovejas. Ovejas saludables son ovejas que reproducen – entonces aliméntalas.
d.    No te enfoques en los problemas cuando prediques, enfócate  en la Palabra de Dios. Hageo 1:13 – ´´Su mensajero predica Su mensaje´´

20. El Crecimiento
a.    Haz preguntas, lee libros, escucha, mira, estudia.
b.    Júntate con hombres de Dios.
c.     Crece en el Señor – necesitas tiempo con Él. No camines solo, camina con Él.
d.    Estate dispuesto a crecer y cambiar cuando es necesario
e.     Crecer muchas veces viene de situaciones no cómodas – cambios y tiempos difíciles pueden hacerte fuerte.
f.      Si no controlas el tiempo, el tiempo te controlará. Solo porque uno está ocupado no significa que está haciendo bien o creciendo.
g.     Lee algo (temas) que no necesariamente te gusten.
h.    Aprende a filtrar todo lo que lees y filtra todo por la Palabra de Dios.


Para Servir,

Jeffrey Bush


jueves, 20 de febrero de 2014

Consejos de un Pastor #3


El  siguiente artículo es de una charla con el pastor de la iglesia donde mi esposa se congregaba a un inicio.  Él fue el pastor por 42 años de la misma iglesia y sus palabras son palabras sabias para mí.

1.    Toda la Biblia es buena para predicar, pero avanzamos cuando predicamos sobre necesidades que la gente tiene.

2.    La gente llega a un “altiplano” en su vida espiritual cuando parece que no crece más.

3.    Predica sobre necesidades, no siempre sobre  salvación – la gente necesita crecer en la gracia, ser edificados y ser animada.

4.    Cuando no sabes que predicar, predica expositivamente – de un libro, capítulo o pasaje.

5.    Debes estar preparado para defender  lo  que crees, porque serás probado.

6.    Nadie va, de ser “liberal” a ser “conservador”, sino  en viceversa.

7.    No hay buenas noticias en los últimos días de la Biblia, va de peor en peor.

8.    90% de tu cristianismo depende con quien te juntas – tu no los cambiarás, pero te cambiarán a ti.

9.    No hay poder en un bosquejo, el Espíritu de Dios tiene que obrar. La Biblia tal vez es tinta sobre papel, pero el Espíritu Santo sopla y la Biblia  es viva. El bosquejo y el predicador no son nada, pero el Espíritu de Dios los toma y hace la obra. No es el predicador, es el Espíritu. No es una excusa para ser flojo, pero si oras y estudias, el Espíritu hará el resto. Si el Espíritu no obra, no puedes hacer algo para mejorarlo.

10. Si mantienes bien tu relación con Dios, estarás en compañerismo con Él y el ministerio será una bendición. Fuera de tu salvación, tu compañerismo con Dios es lo más importante que tienes.

11. No sacrifiques tu futuro sobre el altar del presente (lo que puedes tener o hacer ahora).

12. ¿Quién recibe el crédito? – el Señor debe siempre recibirlo. Nunca pienses que lo mereces – es totalmente, 100% Dios.

13. Nunca pierdas el gozo y la maravilla de poder servir al Señor. Si te pones tan cómodo y solo miras  lo físico de la obra, pronto perderás el gozo.

14. Si Dios pide algo, Dios lo paga – pero si tú lo pides, lo tendrás que pagar tú mismo.

Para Servir,

Jeffrey Bush

jueves, 13 de febrero de 2014

Consejos de un Pastor #2



Continuando con esta serie de consejos, aqui les comparto el siguiente artículo que es de una charla con un amigo pastor que tiene una iglesia viva con familias y matrimonios jóvenes. Tuve la oportunidad de ir a comer con él y me dio los siguientes consejos sobre el ministerio:

1.    Los Grupos de oración – los miembros de la iglesia están ubicados  en grupos de oración (6 a 8 personas) y cada 12 semanas cambian de grupos. Así se pueden conocer con todos en la iglesia, orar por necesidades y pasar tiempo juntos.  Se juntan una vez por semana y muchos grupos llegan una hora antes o después de la reunión para hablar y orar juntos. Esto da propósito a la iglesia, lo cual es orar. Cuando viene un visitante, los grupos le invitan a formar parte de su grupo para conocerle más e involucrarle en la iglesia.

2.    El Discipulado – lecciones simples. Hay 4 metas del discipulado:
a.    Establecerle en la doctrina
b.    Establecerle en la iglesia
c.     Establecerle con la gente de la iglesia
d.    Establecerle en el ministerio

3.    La Predicación – Proveer una clase de “Principios Bíblicos Básicos ”. Usar la reunión de entre semana para hacer preguntas que los miembros quieren saber. Usar los domingos para hacer series de edificación.

4.    Ten una regla o póliza - “puerta abierta”-  que estás abierto a cualquier persona que te quiera hablar. Estar a la disposición de la gente para hablar, enseñar, orar y ayudar.

5.    No pagues  a la gente para hacer cosas que  voluntarios pueden o quieren hacer. Hay iglesias que quieren tener una persona a tiempo completo para cada posición cuando en realidad hay gente en la misma iglesia que puede y quiere ayudar en muchas áreas del ministerio.

6.    Crecimiento de la iglesia es crecer con otras personas – así todos se esfuerzan.

7.    Tiempo con la familia – averigua  lo que a tu esposa le gusta hacer y haz exactamente esto. Fines de semana pasalo con la familia.

8.    Crecimiento Personal – metete en la Biblia. El mejor ánimo que recibirás es con las mismas personas de la iglesia.

9.    No seas tradicional – haz las cosas porque funcionan, no porque todos lo están haciendo.



Para Servir,

Jeffrey Bush