jueves, 25 de abril de 2013

Como No Acostumbrarte al Ministerio




Aprendí la siguiente lección del Hno. Guillermo Gardner. Después de traducirlo y adaptarlo a mi vida, lo enseñé en el Seminario Bautista Macedonia Argentina en Diciembre 2012. La lección tiene como base II Reyes 5:20-27, cuando Giezi (el siervo de Eliseo) corrió tras Naamán buscando una riqueza y terminó leproso por sus acciones. Giezi tuvo una de las mejores posiciones posibles en aquel tiempo, pero de alguna manera se acostumbró tanto a lo que tenía que no era muy feliz. Y aunque le podemos reprender y decir, “¿qué estabas pensando hombre?, perdiste todo por una locura”, somos muy culpables del mismo pecado… de acostumbrarnos tanto al ministerio que viene a ser algo “normal”. La meta de esta lección es la de abrir tus ojos para que veas que Dios te ha contado por fiel al ponerte en el ministerio (I Timoteo 1:12) y no debes acostumbrarte en el sentido de pensar que no es especial poder estar sirviéndole a Dios. Entonces ¿cómo podemos no acostumbrarnos al ministerio?


1.    Estando Agradecidos
-       No debemos pensar que merecemos algo. Romanos 12:3
-       Una vez no teníamos y ahora sí, pero no estamos satisfechos con cosas pequeñas – necesitamos cambiar la mentalidad y estar agradecidos con lo que Dios nos dio, lo que ha hecho y lo que está haciendo.
-       Debemos vivir agradecidos – agradecidos a Dios y a otras personas.

2.    Seguir Aprendiendo
-       No dejes de crecer, de seguir aprendiendo.
-       La persona que cesa de aprender cesa de vivir.
-       I Corintios 15:58
-       Leer la Biblia y seguir leyendo para aprender más. Leer otros libros. Mira a otros y fíjate lo que funciona. Aprende a hacer preguntas y no  a hacer declaraciones.
-       Charles Spurgeon dijo que aun el niño de 5 años es mi maestro – todos pueden enseñarnos algo.

3.    Seguir Amando
-       I Corintios 13:14
-       A Dios, pasando siempre tiempo con Él, y a la gente. No te acostumbres tanto a la gente porque pueda que llegues a amarlos más.
-       Es fácil acostumbrarnos al ministerio que hacemos todo como rutina y hábito y no con amor.  ¡No pierdas tu amor!

4.    No Siendo Celoso
-       Nuestras preguntas a otros en el ministerio a veces vienen por ser muy carnal – por ejemplo: ¿cuánto dinero ganas? ¿cuántos discípulos tienes? ¿cuántas personas están en tu clase o congregación? Con este estilo de preguntas, pronto entra el orgullo (porque estás haciendo mejor) o vendrán los celos (porque la otra persona está haciendo mejor).
-       Los celos en el ministerio dañan a uno mismo y a otros.

5.    No Amargandote cuando otros te Critican
-       La verdad es que otros te van a criticar en el ministerio, pero como reaccionas a su crítica es lo más importante que la misma crítica. No te amargues y no permitas que destruya tu ánimo y corazón. Decide que no vas a permitir que el rencor, amargura, odio o desánimo entre en tu corazón como resultado de la crítica de otros.
-       II Corintios 12:15
-       Hebreos 12:15

6.    No Siendo Ofendido Fácilmente
-       Salmo 119:165 – “Mucha paz tienen los que aman tu ley, Y no hay para ellos tropiezo.”
-       Muchas personas salen de la iglesia o dejan el ministerio porque fueron ofendidos por una persona y no lo puede olvidar. No tienes que tomar las palabras o circunstancias tan personalmente. Enfócate en Dios y Su Palabra y cuando alguien te ofenda, no permitas que sea de obstáculo en tu vida para sacarte del camino.
-       Cuando uno te ofende, no esperes mal ni piensas mal de tu hermano. Claro que no es fácil, pero saca tu enfoque del problema o persona y ponlo en Dios.
-       Espera lo mejor para otros y ora por otros – es difícil orar por una persona y seguir odiándole.

7.    No Perdiendo el Interés en las Cosas de Dios
-       No te acostumbres a las bendiciones de Dios en el sentido de pensar que siempre las tendrás o siempre sucederán.
-       No te acostumbres al hecho que Dios te está usando – es una bendición.

8.    No Aprovechándote de Otros o de las Situaciones
-       Si alguien te da algo o si recibes algo, agradece a Dios y a la persona.
-       Si existe la posibilidad de aprovecharte de una situación o de una persona, decide no hacerlo.
-       No te olvides que tienes dos manos, una para recibir y una para dar – la persona que siempre recibe sin dar pronto no recibirá más.


Tenemos un llamado celestial, un llamado distinto y santo –!!!Es un gran privilegio que tenemos de poder servir a Dios!!! Si no tenemos cuidado, las bendiciones de Dios, el llamado de Dios y la voz de Dios vendrán a ser  algo muy  “normal”. Pronto estaremos tan acostumbrados que ni necesitaremos orar, estudiar, y depender de Dios… pero amigos, necesitamos siempre depender de y en Dios.



Para Servir,

Jeffrey Bush

jueves, 18 de abril de 2013

EL DOMINGO SIN EXCUSAS


Para hacer posible que todos asistan a la iglesia la próxima semana, estamos planeando un Domingo sin excusas.
(Autor no conocido)

1. Se colocarán catres en el vestíbulo para aquellos que dicen: "el Domingo es mi único día para dormir."

2. Se colocarán gotas en los ojos de todos los que se desvelaron viendo televisión demasiado tarde el Sábado por la noche.

3. Habrá cascos de acero para los que creen que se caerá el techo si ellos pisan una iglesia.

4. Se proveerán frazadas para los que se quejan del frío que hace en la iglesia. Habrá ventiladores a diposición de los que piensan que hace mucho calor.

5. Tendremos auriculares para los que dicen que no pueden escuchar al predicador. También habrá algodón para los que dicen: "el pastor grita demasiado."

6. También repartiremos tarjetas de control para los que deseen contar a todos los hipócritas presentes.

7. Garantizamos que habrá parientes presentes para los que les gusta ir a visitarlos el Domingo.

8. Habrá comidas congeladas disponibles para los que dicen que no pueden ir a la iglesia y cosinar también.

9. Una sección de la plataforma tendra arboles y césped para los que dicen que adoran a Dios en la naturaleza, especialmente en la cancha de fútbol.

10. El templo estará adornado con decoraciones navideñas y de Pascua para crear un ambiente familiar para los que nunca han visto la iglesia sin ellas.

jueves, 11 de abril de 2013

Algunas Metas del Pastor


 


  1. Que cada uno en la congregación busque y viva en la voluntad de Dios – II Cor. 10:8


  1. Que cada uno en la congregación se Madure y Crezca – Ef 4:11-12


  1. Que Dios llame obreros de la congregación y el ministerio se multiplique – Hechos 13:1; 20:4; Tito 1:5


  1. Ver mas gente salva – Col 1:28


  1. Ver a cada uno en la congregación viviendo en una manera que agrade a Dios – II Cor 11:2


  1. Ver al cuerpo de Cristo esforzarse y crecer para poder realizar mas para Dios –tener mas personas para testificar por Dios, dar mas a misiones, mas posibilidades que Dios llame a uno de la congregacion, mas posibilidades para construir, ayudar, etc.



Para Servir,

Jeffrey Bush

jueves, 4 de abril de 2013

Una Responsabilidad Diária



“antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.” (Hebreos 3:13)


Estamos ordenados a exhortarnos los unos a los otros (otros hijos de Dios) diariamente. Muchas veces pensamos que exhortar significa enseñar o predicar un sermón, pero mira al significado de la palabra exhortar: Inducir a uno con palabras, razones y ruegos a que haga o deje de hacer alguna cosa. Exhortar no significa gritarle a alguien, mirarle mal o reprocharle, mas bien significa alentar o instar encarecidamente a uno. Si no les animamos o instamos a otros Cristianos, el versículo nos enseña que se pueden endurecer por el engaño del pecado – en otras palabras, el diablo puede ganarlos para el lado equivocado, engañarles, porque nadie está tratando de alentar o instarles. Por su puesto creo que cada persona puede tomar sus propias decisiones y no es un bebé, pero también creo que somos (los hijos de Dios) como un cuerpo que se debe apoyar y funcionar mutuamente. Mientras que Gálatas 6:2 nos enseña a sobrellevar las cargas los unos de los otros, el vs. 1 nos enseña a restaurar y levantar a aquellos que son “sorprendidos en alguna falta”. Demasiados cristianos están desanimados, lastimados, amargados, alejados o ya decididos a rendirse, y aunque sepamos que su actitud o decisión es para su propio daño, debemos darnos cuenta de que la responsabilidad de ayudar corresponde a cada hijo de Dios.  Todos los días los hijos de Dios deben alentar e instar los unos a los otros, no sea que se endurezcan y terminen engañados por las tácticas perversas del diablo. Si podemos aprender a usar la forma correcta de hablar, animar e instar a continuar o regresar al camino, tal vez haríamos mucho bien a la obra del Señor. Se ve la aplicación es dos maneras:



1.     En tu propia vida, debes trabajar en buscar a los hijos de Dios que están lastimados o engañados y alentarles a regresar. Y también animarles a aquellos que aún no se apartaron de que continuen. Cada iglesia, cada clase y cada ministerio tiene un montón de personas que han visitado o han estado en la iglesia una vez y se fueron por razones diferentes... así que hay un montón de gente para ir alentando e instando, e ir exhortando cada día.

2.     Si Dios te ha puesto en una área de influencia en la obra, ayuda a otros a entender la importancia del ministerio en el que Dios les ha dado – para alentarles e instarles diariamente para que no sean engañados. ¿Te podrías imaginar de los resultados si cada persona en tu clase, ministerio o iglesia asumiría la responsabilidad de alentar e instar a los demás? Tenemos que ayudarles a entender que no tienen que hablar de una manera dura ni actuar como que saben todo, pero si aprenden a exhortar a otros, animar a otros, una gran multitud de personas podrían ser alentados a continuar y cumplir más por el Señor!




Para Servir,

Jeffrey Bush