jueves, 29 de noviembre de 2012

Antes de Casarse



 
Antes que uno se case, debe llegar a un punto de madurez. En ninguna manera pretendo decir de que uno sea perfecto o sin problemas antes de casarse, pero uno debe ser maduro/a   para poder casarse.

He hablado con varias parejas antes de casarse e intenté enseñar ciertas lecciones que pensé crucial para una pareja antes de que se casen, pero en una oportunidad escuché a un muy buen amigo hablar de tres etapas de madurez que es necesario tener antes de casarse. Quiero usar sus ideas (los puntos de la lección) y agregar mi propia información. Creo que lo vas a encontrar mas que interesante y de mucha ayuda para con tus propios hijos, tus amigos y cuando tengas que aconsejar a otros (en la iglesia, casa u otro lugar).



1.     Madurez Emocional
Si una persona no puede controlar su propio ánimo, no se debe casar. Por su puesto que todos tenemos momentos altos y bajos, pero si un joven siempre llora, siempre se enoja y es inestable en su vida, su matrimonio va a sufrir mucho… y francamente no está listo para casarse. Una persona debe aprender a animarse en momentos difíciles, perdonar o arreglar peleas y discuciones, controlar su enojo, ayudar a otros, etc. Debe haber una estabilidad, una madurez emocional  antes de casarse.


2.     Madurez Económica
Cuando uno se casa, está aceptando una gran responsabilidad económica. La persona que dijo que dos pueden vivir mas barato que uno, mintió. Si un joven vive con los papás y no tiene una entrada económica de su trabajo para pagar un alquiler, ¿Cómo espera alquilar un lugar para su nueva esposa? Una pareja vivendo en la misma casa de sus papás, comiendo la comida de sus papás, pidiendo dinero de sus papás, no ha llegado a una madurez económica y si se casa sin ser maduro en esta área, probablamente terminará muy mal. Antes de casarse, el hombre debe tener un trabajo fijo con salario suficiente para pagar la comida, alquiler y expensas. No pretendemos de que  uno tiene que tener mucho dinero, sino lo básico. Si económicamente tiene que depender el nuevo matrimonio de sus papás u otros, su matrimonio será frustrado, estresado y probablemente terminará destruido. Dios enseña a pensar en el costo antes de construir un edificio… y el que no cuenta el costo antes de edificar una familia, no es tan sabio.


3.     Madurez Espiritual
Algunos piensan, “¿Qué tiene que ver la madurez espirtual con el hecho que se casen?” Es necesario que entendamos que quien dio origen al matrimonio y quién tiene el mejor consejo para el matrimonio – es Dios. Dios, por medio de Su Palabra, enseña como ser buen marido, buena esposa, lo que es el amor, como criar hijos, etc. Entonces la manera en que uno puede cumplir su rol en el matrimonio y entender lo que es el matrimonio es estar mas cerca a Dios, ser maduro espiritualmente. Antes que uno se case, debe conocer a Dios en la salvación como en su relación diaria con Él. El chico y la chica deben ser interrogdos  si estan orando cada día, si leen sus Biblias, si asisten a la iglesia fielmente, si aman y caminan con Dios. Cuando una persona camina con Dios y está lleno con el Espíritu Santo, tendrá fruto del Espíritu Santo… y su vida y su pronto matrimonio será mas fructífero. La madurez espiritual tiene todo que ver con el matrimonio.



Hay muy buen material, lecciones y estudios que se puede conseguir sobre el consejo pre-matrimonial, pero espero que estos tres puntos simples pueden ser de ayuda – para tí y para los que Dios pone en tu camino para ayudar.



Para Servir,

Jeffrey Bush

martes, 20 de noviembre de 2012

Fe Que Impacta al Mundo




“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.” (Hebreos 11:13)

Estaba leyendo el pasaje y me conmovió mucho pensar como los “héroes de la fe” (Hebreos 11) recibieron promesas de Dios pero nunca las vieron realizadas.  Los personajes de Hebreos 11 son conocidos como personas de una gran fe y personas que impactaron al mundo. Me imagino que tú como lector, tanto como yo, quisieras tener una gran fe, una fe que impacta al mundo. Pero para tener una fe que impacta al mundo, es necesario ver y entender lo que hicieron estos “héroes de la fe”.

Después que el pasaje nos presentaba a los “héroes de la fe”, el escritor de Hebreos nos da una enseñanza genial y alentadora de la fe que tenían estas personas:

1.    Vieron las Promesas de Lejos
Tal vez no vieron las promesas con el ojo humano, sino con los ojos de su mente o corazón. La manera en que pudieron creer que aquellas promesas existían es que las vieron de lejos.


2.    Estaban Convencidos de las Promesas
Estaban convencidos de que no era un simple sueño que estaban persiguiendo, sino era verdaderamente una promesa de Dios… y por esta razón estaban 100% convencidos y persuadidos. Sus lenguas testificaron, sus corazones ardieron y sus acciones reflejaron la convicción sincera que tenían de estas promesas que Dios les había prometido.

3.    Se Aferraron a las Promesas
Podían ver las promesas en sus corazones y estaban convencidos y persuadidos de que era real, por lo tanto se aferraron a las promesas. Ojala que nosotros como hijos de Dios pudieramos verdaderamente aferrarnos a las promesas de Dios. Afferarnos a Sus promesas cambiaría nuestra dirección, nuestra dedicación, y nuestros deseos en la vida. Aferrandonos a las promesas que Dios nos da es la verdadera fe que agrada a Dios e impacta al mundo.


Para Servir,

Jeffrey Bush

martes, 13 de noviembre de 2012

La Deuda



Confrontamos este tema con dos pensamientos: 1) Entendemos que como obreros de Dios necesitamos ayudar a otros, y muchos han sufrido o están sufriendo por causa de la deuda. 2) Sabemos que nosotros mismos enfrentamos y enfrentaremos la tentación de endeudarnos y esto afectará nuestras vidas y nuestros ministerios. Todo lo que hacemos como obreros de Dios (decisiones como acciones) deben estar basados en la Palabra de Dios. El tema del dinero como de la deuda está confrontada en la Biblia y la meta de esta sección sería, descubrir principios Bíblicos que nos puedan ayudar. En el estudio, empezaremos con lo obvio y despues entraremos en principios mas profundos y fuertes.


1.     El Mundo nos Ofrece Tenerlo Todo Ahora
Los carteles, promociones de televisión y revista son algunas maneras en que los negocios nos avisan que merecemos y podemos tener todo ahora ¿Por qué esperar para mañana? Cuando nos ponemos a pensar, claro que lo queremos… y aun lo merecemos. Razonamos en el hecho que podemos ser más efectivos y usar menos esfuerzo, el precio está bueno, y realmente quedamos sorprendidos que logramos vivir tanto tiempo sin ese producto. El problema de la deuda es que:

A.    Nos hace codiciar (lo cual Dios nos manda a no hacerlo – Éxodo 20:17 y Deuteronomio 5:21),
B.    No oramos antes de decidir o comprar (Filipenses 4:6-7; Santiago 4:1-3 – Dios nos enseña a orar pero el mundo nos enseña a ser compulsivos)
C.     No esperamos en Dios (¿por qué esperar si la misma empresa me va a ayudar?).

Con tantas tarjetas y maneras engañosas ofrecidas en nuestra sociedad para que uno puede tener lo que quiere cuando lo quiere, la cruda realidad es que este sistema está endeudando a millones. Como un malcriado gritando en el supermercado por el juguete que quiere, así es el ser humano con su tarjeta de crédito. En lugar de que sea una ayuda, está haciendo a millones pobres mientras que las empresas de tarjetas de crédito están avanzando a mil por hora.


2.     Dios Manda a Sus hijos que No Deban nada a Nadie
Fijate en cuan claro y fuerte lo dice la Bilbia:
“Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.Render therefore to all their dues: tribute to whom tribute is due; custom to whom custom; fear to whom fear; honour to whom honour.” (Romanos 13:7-8)

Si, pagamos al hombre respeto, honor, temor, etc., pero lo único que debemos a otro es amor, nada mas.


3.     Estar en Deuda te hace ser Esclavo
El pueblo de Dios no debe vivir en esclavitud. Dios quitó al pueblo de la esclavitud en Egipto y les dijo en Deuteronomio 15:6 y 28:12, 43-44 que pueden prestar a otros, pero no deben pedir prestado de otros. En Deuteronomio 15:6 aclara que cuando  uno debe a una persona, ellos tienen “dominio” sobre la persona que debe. Y en Proverbios 22:7 dice que uno es siervo, esclavo, a quien debe hasta que lo pague.


4.     Necesitamos Aprender a Ahorrar
Cuando ahorramos, tendremos para emergencias, necesidades y aun deseos. La lógica de ahorrar nos dará dinero mas adelante, pero también la Biblia da un patrón de ahorrar. Fijate en unos ejemplos Bíblicos de ahorrar:

Salomón nos aconseja mirar a la hormiga (Proverbios 6:6-8).
José nos muestra como ahorrar para tener en la crisis (Génesis 41:48).
David puso a lado materiales y riquezas para que su hijo pudiera construir (I Crónicas 22, 28-29).

Dios nos dio todo lo que tenemos y debemos ser buenos mayordomos, administradores, con lo que tenemos (I Cor 4:1-2). El mayordomo usa bien lo que tiene y pone al lado para estar preparado para cualquier cosa que venga mas adelante. En lugar de gastar todo lo que Dios nos da, seriamos sabios de poner al lado algo y asi podremos comprar en efectivo en vez de entrar en deuda. Un plan de ahorrar 10% o una cierta cantidad cada semana o mes será de mucha utilidad mas adelante.


5.     El Pueblo de Dios debe tener Buen Testimonio
A.    De que Dios Provee – a los ojos de muchos, el estar en deuda es una proclamación que dice “mi Dios no me puede proveer”
B.    De ser Generoso – Debemos dar, no deber. El pueblo de Dios debe ser generoso (Proverbios 19:17; 22:9; 28:27) pero si está en deuda, no puede ser generoso.
C.     De que Estamos Contentos con lo que Tenemos (Filipenses 4:11-12; I Timoteo 6:6-8, 10). Estamos ordenados a estar Contentos en cualquier estado – lleno o con hambre, con abundancia o necesidad. Contentamiento no se encuentra en lo que hay en tu bolsillo sino en lo que hay en tu corazón.




Para Servir,

Jeffrey Bush

martes, 6 de noviembre de 2012

Quemando las Naves




Tal vez escuchaste las historias antiguas de como los soldados quemaban las naves cuando llegaban a un lugar para que nadie tenga tentación u opción de regresar. Aunque parece ser buen ejemplo de valor en la batalla, no funciona en las relaciones con otros.

No tenemos que vivir mucho tiempo para descubrir que algunas personas nos ofenden y las cosas no siempre salen como quisiéramos. Un error muy común, en mi opinión, es nuestra reacción a las personas o los problemas con  las cosas que nos suceden a nosotros – ya sea en una iglesia, lugar de trabajo, con los amigos, etc. Cuando algo no sale como queremos, somos propensos a cortar la relación con la persona o simplemente salir, pero “quemando las naves”, o cortando el contacto, sólo hace que sea más difícil volver cuando sea necesario. La manera Bíblica de manejar los problemas no es “quemar naves”, sino ser humilde, tragarse el orgullo y seguir. Duele, pero cuando alguien te menosprecia, te ofende, te trata injustamente o dispara cualquier vibración negativa hacia tu persona, lo mejor es responder con buena actitud y no con odio. Muchas veces he sido lastimado por correo electrónico o conversaciones telefónicas, pero luego yo estaba muy contento de que no decidí “quemar las naves”. Aquí hay algunas razones simples de por qué no “quemar naves” en la vida:

1.    Es Posible que los Necesitarás un Día
Si un día necesitarás a la persona por cualquier razón, será muy difícil volver de nuevo si previamente terminaste mal. Si la última vez que te reuniste con la persona y concluiste en una buena manera, estarás feliz cuando llegue al momento en que necesites de la persona.

2.    Dios nos Dice no Responder con Odio
La blanda respuesta apacigua la pelea, pero las palabras fuertes sólo añadirán más leña al fuego. La Biblia nos manda a responder correctamente, no a reaccionar con fuerza y “quemar las naves”.

3.    Es Posible queseas el que Estaba Mal
¿Alguna vez has estado enojado, totalmente indignado, sólo para descubrir más tarde que fuiste tú quien fue el equivocado? Trate de ir hacia atrás y decir lo siento después de haberte portado tan ridículo – eso requiere que tragues tu orgullo. Por si a caso si fuiste tú el equivocado (lo que sucede más a menudo de lo que queremos admitir), lo mejor sería siempre actuar con bondad y no con dureza.

4.    Otros están Mirando
Sean niños, amigos, otros cristianos u otros, siempre hay alguien observando nuestras vidas. A pesar de que alguien nos lastime, enojarse y “quemar las naves” no parecerá bueno ante  los ojos de otras personas... aun si crees que te hace sentir mejor haber ganado la discusión. Es mucho mejor que alguien te mire y diga: "te maltrató, pero era increíble cómo reaccionaste de una manera madura hacia ellos", en lugar de ver a alguien que reaccione mal y “quemar las naves” de las posibilidades futuras. No sólo arruinas las posibilidades futuras de recuperar a las relaciones, pero ahora se están cerrando las puertas hacia los que te están mirando y piensan bien de ti. “Quemar naves” suele ser una situación de perder-perder cuando se trata de trabajar con la gente.


Para Servir,

Jeffrey Bush