jueves, 19 de abril de 2012

Ministerio de Jóvenes


El ministerio de jóvenes es muy crucial en una iglesia. Alguien dijo que el grupo mas difícil para arrancar espiritualmente es el grupo de jóvenes, pero una vez arrancado es el grupo mas difícil de frenar. Los jóvenes son los siguientes líderes de nuestra iglesia. Por falta de tener jóvenes, muchas iglesias estarán extintas en pocos años. Que las ideas presentadas sean de ánimo en ayudarnos con los jóvenes en nuestras iglesias.


I.              Entender donde está la Fuerza
Nuestros paises están protegidos por nuestros ejércitos que son hechos de noventa por ciento de jóvenes. Muchos movimientos comunistas, terroristas y radicales empezaron con los jóvenes. Los famosos equipos deportistas son mayormente jóvenes. Los jóvenes son la fuerza humana de este mundo. Dios dijo en I Juan 2:14: “Os he escrito a vosotros jóvenes, porque sois fuertes”.

Nos haría bien entender donde está la fuerza en la iglesia. Humanamente hablando, son los jóvenes que llevarán la iglesia adelante el día de mañana. Si nos damos cuenta de esto, tomaríamos el tiempo y podríamos poner el énfasis adecuado para trabajar con los jóvenes – pero si ignoramos esta verdad y no ayudamos a los jóvenes, el futuro de nuestras iglesias no será lindo.


II.            El Propósito del ministerio de Jóvenes es Preparar no Ocupar
El pensamiento natural es tener muchos juegos y actividades para los jóvenes y ocupar su tiempo. Aunque sí necesitamos tener actividades y juegos en el ministerio de jóvenes, tenemos que darnos cuenta que son solamente una herramienta para poder llegar al propósito. El propósito del ministerio de jóvenes es tener el grupo de jóvenes como un centro para la preparación de los futuros soldados del Señor – no una cuna para ocupar sus mentes mientras que los “grandes” escuchan a la prédica. Si el ministerio de jóvenes en una iglesia está sin propósito, tendrá nada mas que juegos y actividades, pero si tiene propósito, aprovecharía los juegos para ayudar y atraer a los jóvenes y después usar la prédica para enseñar y preparar a los futuros obreros. Cuando no hay propósito con el ministerio de jóvenes, la iglesia pondrá a cualquier persona para estar encargada de los jóvenes – y su fin será destrucción. Cada ministerio en la iglesia es importante, pero ya es tiempo que nos demos cuenta cuán importante es el ministerio de jóvenes en la iglesia. La meta no es ocupar a los jóvenes sino preparar a los jóvenes. Los futuros obreros de nuestras iglesias están en el grupo de jóvenes – y según el amor, esfuerzo y personas encargadas que ponemos en este ministerio, determinará su futuro… nuestro futuro.


III.          El Líder de Jóvenes y el Corazón del Pastor
Si la iglesia fue dada y amada por Dios, seríamos sabios en ver Su plan para la iglesia. Dios, el Dios de orden, puso al pastor para guiar y ser responsable por lo que suceda en la iglesia. El líder de jóvenes debe estar hablando con el pastor de las actividades y planes y el pastor debe saber lo que está sucediendo con los jóvenes. Las iglesias que tienen fervor y están avanzando tienen grupos de jóvenes en los cuales  el pastor participa. Cuando el pastor participa en un banquete, una actividad, una reunión o un campamento, los jóvenes estarán conectados con el pastor y el pastor con los jóvenes. El pastor debe tener contacto con los jóvenes, o mejor dicho debe tener contacto con el líder de los jóvenes. Si el pastor es responsable delante de Dios por lo que sucede en el grupo de jóvenes, debe tener una buena comunicación con el líder de jóvenes.


IV.          El Ministerio de Jóvenes es parte de la Iglesia
Por su puesto que es parte de la iglesia, pero si no tenemos cuidado, trataremos al ministerio de jóvenes como un ministerio aparte o separado de la iglesia. Debemos tener cuidado que las reuniones y actividades de jóvenes no contradigan el calendario de la iglesia. Cuando la igelsia tiene una actividad, los jóvenes deben participar. Cuando los jóvenes tienen una actividad no debe ser en el mismo momento que hay otra actividad, o tendrán que escoger cual es “más importante”.

¿Por qué es que muchos jóvenes no continuan en la iglesia despues de salir del grupo de jóvenes? Si tendriamos al ministerio de jóvenes mas conectado con la iglesia, creo que no habriá tanto “shock” cuando los jóvenes se graduen del ministerio de jóvenes. Los jóvenes deben aprender a ser ujieres, cantar especiales, ayudar en la cuna y estar en los ministerios de la iglesia. Si no permitimos a los jóvenes tener ministerios en la iglesia, no sentirán que son parte de la iglesia.

La Biblia enseña que la iglesia es un cuerpo – y como un cuerpo trabaja con todos los miembros juntos, tambien el ministerio de jóvenes y la iglesia deben trabajar juntos… no como miembros separados del cuerpo.


V.            Las Decisiones Importantes están Tomadas en la Juventud
Es en la juventud cuando la mayoría de las decisiones grandes de la vida están tomadas. Unos ejemplos son: con quien se va a casar, la carrera en que trabajara, el lugar en que vivir, etc.  Sabiendo que muchas de las decisiones grandes en la vida son tomadas en la juventud, es de muchísima importancia enseñarles a vivir por Dios ahora para salvarles de una vida de destrucción.


VI.          Ayudantes Casados
Es aconsejable tener varios matrimonios ayudando en el ministerio de jóvenes. Por su puesto que tiene que haber un líder/director de jóvenes que coordina todo y responde al pastor, pero tener a otros ayudantes es de mucho provecho. Es aconsejable tener a matrimonios ayudando porque los jóvenes necesitan ver buenos ejemplos del matrimonio, los casados normalemente son mas responsables  que los solteros y tener a casados como ayudantes evita la tentación o apariencia de que los ayudantes están “coqueteando” con los jóvenes.


VII.        Los Jóvenes y la Biblia
Los jóvenes pasarán mas tiempo en casa y escuela que en la iglesia – y sabiendo esto, nos debe despertar a la necesidad de que usen y lean la Biblia en casa como en la iglesia. Los jóvenes que aprendan a leer la Biblia en casa son los jóvenes que serán maduros y estables en su caminar con Dios.

Debemos animar a los jóvenes a traer sus Biblias a la reunión, memorizar versículos, tener juegos con preguntas Bíblicas, etc. Los jóvenes deben aprender que la Biblia es el centro de sus vidas y mas que se acercan a la Biblia, mas se acercarán a Dios. Aveces damos buenas prédicas y lecciones, pero los jóvenes siguen viviendo en pecado. Cuando dejamos de discutirles a los jóvenes y aprenden a leer la Biblia a solas, Dios reprenderá sus corazones y no lo tendremos que hacer nosotros. Los jóvenes fuertes son los jóvenes que usan sus Biblias cada día y no solo en la iglesia.

Mostrarles a los jóvenes un plan sistemático de cómo leer la Biblia cada día, anotar lo que aprenden y traer lo que tienen anotado a las reuniones, ayudará a los jóvenes a poner la disciplina de hacer su devocionales cada día.


VIII.      La Buena Presión
El mundo pone la presión a los jóvenes para que sean como todos los demás – y lamentablamente “los demás” son muy malos ejemplos. Estoy convencido que si la iglesia puede tener a un grupo de jóvenes fuertes, la “presión” será de servir a Dios en lugarde servirse a si mismos. Con la ayuda de Dios, la presión espiritual puede ser alta, tanto que el grupo de jóvenes vuelva a ser un ejército para Dios.


IX.          Un Director Dedicado
Hay tiempo para aceptar voluntarios, pero cuando la iglesia va a poner a un director/líder de jóvenes es de suma importancia que se escoja bien. El pastor debe conocer bien y orar por quién será el director de jóvenes – no es una decisión para tomar a la ligera.

El director de jóvenes debe ser una persona que ama a Dios y sera dedicado a los jóvenes – para amarles, enseñarles, guiarles y cuidarles. Si el director de jóvenes esta dispuesto a pasar tiempo con ellos en la iglesia y fuera de la iglesia, verá madurez en los jóvenes. Cuando el director de jóvenes está dedicado a Dios y a los jóvenes y trabaja mano a mano con el pastor, la iglesia está por ver grandes bendiciones en el grupo de jóvenes.



Para Servir,

Jeffrey Bush

martes, 17 de abril de 2012

Buen Consejo Pastoral



Hace poco tuve la oportunidad de desayunar con un pastor que ha sido pastor en dos iglesias distintas, evangelista y también comenzó un seminario Bíblico. Es un predicador respetado y un hombre de Dios. Sentado en la mesa, tuve la oportunidad de hacerle muchas preguntas y en un momento me empezó a hablar sobre las responsabilidades que un obrero de Dios debe tener en cuenta… y acá están:

1.    Estar Comprometido con la Palabra de Dios – de estudiar y escudriñarla.

2.    Estar Disponible para la Gente – eres un siervo y ministro y debes tener un corazón para ministrar a otros.

3.   Predicar Fuerte pero no Enojado – predica con amor, animando y exhortando

4.    Evangelismo – ganar a otros personalmente y enfatizalo en la iglesia

5.    Edificar Familias – iglesias fuertes están construidas con familias fuertes

6.   Entender que los Miembros no serán más Fuertes que tu Propia Familia – pon tu casa en orden

7.    Ser Gentil con los Líderes y Voluntarios – no intentes “reinar”, más bien guía a la gente con gentileza

8.    Mostrar Preocupación con las Necesidades de la Gente –  Escucharles. Las personas quieren sentirse apreciadas.

9.    Permitir Fallas – fallas tu, entonces debes permitir que otros también puedan fallar.

Para Servir,
Jeffrey Bush

viernes, 13 de abril de 2012

Hábitos de un Obrero de Dios




La pregunta no es si una persona tiene hábitos, mas bien que si los hábitos que tiene son de provecho a su vida y el ministerio. Hay malos hábitos (o vicios) y hay buenos hábitos – y el obrero de Dios debe procurar tener buenos hábitos, hábitos que sean agradables a Dios y provechosos para el ministerio. Admito que la lista anotada abajo no es completa ni perfecta, pero son alg unas ideas simples que pueden producir mejores ideas para el ministerio en que estás trabajando.


I.              Llamar cada Sábado
En la mayoría de ministerios (iglesias, clases de escuela dominical, nuevos convertidos, etc.) el día clave en que queremos que participen o estén presentes, es el día domingo. Si deseamos que la gente de nuestras clases,  nuestros contactos o los nuevos convertidos lleguen a la iglesia el día domingo, sería muy sabio llamarles el día sábado para animarles y recordarles que estarás esperandoles en la iglesia.

Escuché a mucha gente decir, “si la persona es suficientemente madura, llegará, no tengo que llamarle.” Tienes razón, y es la meta que otros lleguen a la madurez, pero talvez Dios te puso en sus vidas para ayudarles a llegar a la madurez… y  una simple llamada el sábado ayudaría a las personas a recordar para que lleguen el domingo, ¿es mucho el sacrificio de llamarles? Si cada obrero de Dios apartaría una hora cada sábado para llamar a sus contactos o invitados, estoy convencido que veriamos muchas victorias en la iglesia.


II.            Evangelizar una vez por Semana
Dios pone gente a nuestro alrededor cada día y como dijo una persona, son citas divinas de Dios para hablarles de Cristo. Aunque algunos tienen temor de hablar con las personas, cada persona puede llevar 5 o 10 folletos para entregar cada semana. Cada hijo de Dios es un testigo para el Señor y debe ser un hábito compartir el Evangelio una vez por semana.


III.          Leer la Biblia una vez por Año
Como Cristianos y especialmente como obreros, somos obreros o estudiantes de la Palabra de Dios (II Timoteo 2:15), pero es triste que muchos Cristianos no han leído la Biblia completa ni una vez. Si se hace un simple plan de leer 3 o 4 capítulos por día, se puede leer la Biblia entera una vez por año. Debe ser un hábito leer la Biblia por lo menos una vez por año… y si posible, mas. Somos farmaceúticos, la Biblia es la farmacia y el mundo representa a los enfermos – y cuando alguien nos viene con preguntas, dudas o necesidad, debemos como farmaceuticos estar suficientemente familiarizados con la Biblia (la farmacia) para encontrar el pasaje (medicamento) que les puede ayudar.


IV.          Leer Otros Libros
Alguien dijo que los líderes son lectores. Cada obrero de Dios debe aprovechar buenos libros para su propio ánimo, crecimiento y entendimiento. Es lamentable, pero hay muchos libros en las librerías con mala doctrina (y debemos tener cuidado de lo que leemos), pero con un poco de guía, podríamos encontrar libros que nos puedan ayudar en nuestro matrimonio, con nuestros hijos, aprender a enseñar mejor, como ministrar mejor, etc. Un hombre dijo que cada hijo de Dios debe leer biografías de hombres y mujeres que Dios ha usado, y estoy totalmente de acuerdo. Leer biografías nos pueden mostrar como Dios ha usado a personas en el pasado y darnos la esperanza que nos puede usar a nosotros tambien. Debe ser un hábito del obrero de Dios leer libros provechosos.


V.            Tener a un Invitado en la Iglesia
Hay poco que puede animar a una persona como el invitar a una persona a la iglesia y tenerle sentada a su lado en la iglesia. Saber que una persona llega a la iglesia y al final llega a Cristo porque tú la invitaste, es de mucho gozo. Estoy convencido de que habría menos quejas y chismería en nuestras iglesias si cada personas se ocuparía en invitar y estar sentado junto a su invitado en la iglesia.

En Juan 1, Andrés fue, buscó a su hermano y le llevó a Cristo – después Felipe hizo lo mismo, hallando a Natanael y llevandolo al Señor. Cada obrero de Dios debe poner el ejemplo a los demás de la importancia de llevar a otros a la iglesia, y sentarse al lado de su invitado. Llevar a otros a la iglesia debe ser un hábito de un obrero de Dios


Para Servir,

Jeffrey Bush