miércoles, 25 de enero de 2012

El Espíritu del Obrero de Dios



Hay muchas características que son importantes del obrero de Dios: su apariencia, su hablar y su actitud, pero uno de los mas importantes es su espíritu. Vemos el espíritu del obrero de Dios que se está explicado en 2 Timoteo 1:7 – “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”  Valdrá nuestro tiempo ver especificamente  como debe ser el espíritu del obrero de Dios:


I.     Cobardía
El espíritu del obrero debe ser sin temor. Dios no quiere que seamos cristianos vencidos y manejados por las emociones, sino que debemos confiar en Él. El Salmista dijo “en el tiempo que temo, yo en tí confío” (Salmo 56:3) – este es la actitud que debemos tener. Cristo dijo que no debemos temer al hombre que puede destruir el cuerpo pero no destruir el alma (Mateo 10:28).

Muchos cristianos no sirven a Dios por temor: temor a que sus hijos se van a enfermar, temor de que alguien les va a robar, temor de que no van a tener suficiente dinero, temor de que van a fracasar, … y el diablo usa este temor como un candado para que el hijo de Dios no avance y sirva a Dios.

El apóstol Juan lo pone tan claro cuando dice, “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (I Juan 4:18).


II.     Poder
Juan 1:12 enseña que los hijos de Dios tienen la potestad, autoridad de ser Hijos de Dios. No somos poderosos o tenemos un poder por nosotros mismos, sino Dios nos da el poder – El es el poder y con El lo podemos hacer (Filipenses 4:13), pero sin El nada podemos hacer (Juan 15:5).

Si el obrero de Dios no tiene cuidado, empezará a  enfocarse en los problemas – los problemas en nuestras vidas, problemas en la vida de otros o problemas de las situaciones alrededor nuestro. En lugar de enfocarse en los problemas, debemos enfocarnos en el poder de nuestro Dios – porque mayor es El que está en mi que Él que está en el mundo (I Juan 4:4). El poder de Dios es mas poderoso que los problemas que enfrentamos en la vida.


III.     Amor
Pablo dijo a Timoteo que no debe tener espíritu de cobardía sino de poder y amor… – ¿cómo puede tener un espíritu de amor? Aunque parece obvio, el obrero de Dios debe tener amor para con Dios y amor el uno por el otro (Mateo 22:37; Juan 13:35; I Juan 4:7-8). Si uno ama a Dios y ama a otros, será obvio en su vida. Nuestro trato a los demás debe manifestar el amor que tenemos para nuestro Dios. El amor es paciente, el amor perdona, el amor piensa en otros y el amor pone a otros primero – y el obrero de Dios debe tener este espíritu de amor.


IV.     Dominio Propio
El dominio propio es auto- disciplina. Muchos obreros de Dios no avanzan por la falta de auto-disciplina. El obrero de Dios que no tiene auto-disciplina tendrá muchas dificultades en su vida y ministerio. Falta de dominio propio, auto-disciplina, no solo afecta su propia vida y hace que no avance, pero también será de obstáculo para el avance de su familia, la iglesia y el ministerio.

Auto-disciplina incluye despertarse, testificar, ser puntual, leer la Biblia, orar, trabajar, etc. Hay muchisimas tareas y necesidades en la vida y si no aprendemos a disciplinarnos, nada será hecho. Cuando nos disciplinamos para hacer o cumplir lo que es necesario, después rendirá un fruto agradable.

El Diablo gana muchas veces porque los obreros de Dios no tienen dominio propio.El obrero de Dios que ejerce auto-disciplina tendrá una vida y ministerio bendecida.




Para Servir,

Jeffrey Bush

lunes, 23 de enero de 2012

QUEHACERES PARA CADA DIA


Autor no Conocido


1.    No olvidar de tu salvación. – Salmos 40:2  Y me hizo sacar del pozo de la desesperación,  del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña,  y enderezó mis pasos.”

2.    Leer, memorizar y meditar en la Palabra de Dios. – Josué 1:8  Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley,  sino que de día y de noche meditarás en él,  para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;  porque entonces harás prosperar tu camino,  y todo te saldrá bien.”

3.    Pasar tiempo en la oración. – I Cronicas 16:11 “Buscad a Jehová y su poder;  Buscad su rostro continuamente.”

4.    Tener buena conciencia con Dios y con otros. – Hechos 24:16 Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.”

5.    Morir a tus deseos egoístas. – Galatás 5:24  Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”

6.    Nunca imitar a otros si no están siguiendo a Cristo. – I Corintios 11:1  Sed imitadores de mí,  así como yo de Cristo.”

7.    Intentar dar el evangelio a cada persona que conoces. – Marcos 16:15 “Y les dijo:  Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”

8.    Buscar para sobrellevar las cargas de otros. – Galatas 6:2Sobrellevad los unos las cargas de los otros,  y cumplid así la ley de Cristo.”

9.    Encontrar algo para alabar al Señor. – Salmos 50:23 “El que sacrifica alabanza me honrará;  Y al que ordenare su camino, Le mostraré la salvación de Dios.

10.No rendirte.  Josué 23:8  Mas a Jehová vuestro Dios seguiréis,  como habéis hecho hasta hoy.”




Para Servir,

Jeffrey Bush

viernes, 20 de enero de 2012

Crecimiento en Nuestras Iglesias



La meta de la iglesia no es crecer, sino obedecer y honrar a Dios. Cuando la iglesia obedece y honra a Dios, está en la posición para crecer. Hay muchos libros que hablan sobre el crecimiento de la iglesia y métodos inumerables para hacer. Aunque no todo nuevo es malo, si nos quedaríamos con lo básico y bíblico, podemos obedecer a Dios y como resultado crecer. Abajo anoté unas áreas Bíblicas y básicas que resultarán en el crecimiento de nuestras clases, grupos e iglesias.


1.    Evangelizar

Dios quiere que Su iglesia lleve el Evangelio al mundo. La comisión a la iglesia y responsabilidad de la iglesia es anunciar las Buenas Nuevas. Cuando la iglesia es ferviente en evangelizar, mas personas conocerán al Salvador y ser agregados a la iglesia. Evangelizar es un área en la cual cada persona en la iglesia (grande y pequeño, sin distinción de posición o educación) puede participar. Si podriamos animar a cada persona a llevar folletos, invitar personas y hablar con otros, la Palbra será expandida y la iglesia será bendecida.



2.    Visitar

Cuando Dios nos envia una persona a visitar nuestra iglesia, queda en nosotros el buscarlo para animarlo a regresar, conocer y crecer en el Señor. Y a las personas que están en nuestra iglesia, debemos visitarles para animarles, ayudarles y alimentarles. Por la negligencia de no visitar a la gente, perdemos muchas personas y oportunidades. Que Dios nos ayude a ocuparnos mas en visitar a las personas que Dios nos manda.



3.    Orar

La oración es importantisima para nuestra iglesia – su casa es llamada la casa de oración (Mateo 21:13). Necesitamos orar por mas obreros, por las almas perdidas, por los enfermos, por los alejados, por los necesitados, el uno por el otro y que el Espíritu Santo esté obrando entre nosotros. La iglesia puede tener grupos de oración, vigilias de oración y enfatizar la importancia de la oración. Santiago 4:2 enseña que no tenemos porque no pedimos – y tal vez no vemos crecimiento en nuestras iglesias por el simple hecho que no hemos pedido a Dios. Que Dios nos ayude a orar individualmente y como iglesia para que Dios obre y agregue a nuestra iglesia.



4.    Amar

Estamos mandados a amar a Dios, nuestro prójimo y nuestros hermanos. No es necesario mencionar que el obrero de Dios debe amar a Dios y tampoco es tan necesario mencionar que debe amar a su prójimo (porque muchas veces amamos a las personas sin Cristo), pero sí es importante mencionar y poner énfasis en el amar a nuestros hermanos. Como obreros de Dios, estamos encargados de un grupo de personas que Dios nos dio – y amarles es exactamente lo que necesitan. Podemos fallar y olvidar cosas, pero si les amamos nos perdonarán y seguirán. Buena música o actividades pueden reemplazar el amor por las personas en la iglesia. Amarles signfica pensar en ellos, orar por ellos, saludarlos, recordarlos, etc.

Escuché la historia de como un maestro de chicos hizo crecer su clase a un grupo importante. Los chicos terminaron siendo exitosos y fue una de las mejores clases que hubo.  Cuando algunos fueron para averiguar del por qué el maestro tuvo tanto éxito, estaban sorprendidos – no era dinámico y no regalaba cosas importantes, era un hombre muy simple. Cuando le preguntaron de cómo hizo para tener tanto éxito, el maestro abrió un librito donde tuvo una lista de nombres de chicos que venían a su clase – una lista en la cual él oraba, pensaba y amaba a los nombres escritos. Su amor por los alumnos era lo que hizo a su clase ser la mejor clase.



Fui culpable muchas veces por buscar libros e información sobre el crecimiento de la iglesia – aunque no es malo hacerlo, mi error estuvo en no ocuparme en los principios básicos y Bíblicos. Puede ser que los pasos sean demasiados simples, pero estoy convencido que cuando el obrero de Dios se ocupe en los pasos mencionados arriba, verá fruto.



Para Servir,

Jeffrey Bush